Realidad y ficción: lo demás no cuenta


Miguel Blanco

Retos y soluciones para un turismo más sostenible

El libro ‘España hacia un turismo sostenible renovado’ señala los retos que afronta el sector y propone soluciones para avanzar en un modelo clave para el futuro de la economía de Almería y el resto del país.

El turismo es uno de los principales motores económicos de España y de la provincia de Almería. Ahora, afronta retos que ha de solucionar para continuar en la senda del éxito, adaptado a los nuevos tiempos y a las necesidades tanto de visitantes como de los habitantes de las zonas de mayor afluencia turística.

La turistificación y la turismofobia derivada de la primera son dos de los principales problemas que el sector tiene que resolver, aunque no los únicos. El efecto del cambio climático o la situación de los trabajadores son otros asuntos que preocupan.

Enfocar bien un nuevo modelo turístico es clave. En la actualidad, España es el segundo país más visitado del mundo y es líder en pernoctaciones e ingresos generados por el turismo. Las cifras son claras: el 13% del PIB nacional viene de la actividad turística, que genera 2,9 millones de puestos de trabajo en el país.

En esta situación, Cajamar ha publicado el libro ‘España hacia un turismo sostenible renovado’, dentro de la colección Mediterráneo Económico, donde se analizan estas claves, se plantean escenarios de futuro y se proponen soluciones a los retos que afronta el sector y que ha de tener en cuenta para continuar siendo la potencia económica que es en la actualidad.

Los coordinadores de la publicación son Juan Carlos Pérez-Mesa y Jerónimo de Burgos, catedráticos de Organización de Empresas en la Universidad de Almería. “España se enfrenta a un punto de inflexión”, aseguran, ya que “tras décadas de un modelo basado en el crecimiento cuantitativo, el país debe evolucionar hacia un paradigma centrado en la calidad, la resiliencia y la equidad social”. Así, añaden, “seguir priorizando el volumen sin revisar el modelo pone en riesgo la competitividad futura del turismo español”.

Cómo transformar el modelo turístico

El extenso estudio, que cuenta con la participación de 26 relevantes expertos en la materia, catorce hombres y doce mujeres, aborda, entre otros, asuntos como la importancia del turismo en la economía española; la competitividad y su situación en el mercado global; la segmentación y la microsegmentación del turismo en España; la comunicación de la sostenibilidad en los destinos turísticos y la eficiencia energética en el sector. Asimismo, plantea una reflexión sobre cómo transformar el actual modelo turístico para hacerlo más equilibrado, inclusivo y resiliente desde el punto de vista de la economía, el medioambiente, la gestión empresarial, la comunicación, la tecnología y las políticas públicas.

Asimismo, señala los retos que debe afrontar el sector, como la turistificación, el cambio climático, la dificultad para atraer y retener talento, la diversificación en productos y mercados y el papel de nuevos actores, como las plataformas de alojamiento colaborativo tipo Airbnb.

“Hoy en día, todos quieren que su turismo sea sostenible y todo el turismo tiene que ser sostenible, porque si no es sostenible, no se aguanta”, señala a Foco Sur Jerónimo de Burgos, uno de los coordinadores del libro y director de la Cátedra de Turismo Sostenible de la UAL. Pero para ser sostenible hace falta saber qué significa un concepto que, en la actualidad, muchas veces parece un comodín para dar prestigio a cualquier proyecto. En este sentido, explica que en el estudio han aportado la idea de que “la sostenibilidad es un concepto dinámico, ha ido cambiando”.

Así, en las primeras fases del destino turístico España, la sostenibilidad tenía que ver con la competitividad económica. A continuación, se añadió el punto de vista medioambiental. Y en la actualidad, por la presión social  derivada de la turistificación, con la turismofobia como paradigma, se están incorporando más los aspectos sociales. “Las tres dimensiones se apoyan unas con otras, y hay que buscar el equilibrio entre las tres”. Ahí estaría la clave del “turismo sostenible renovado” al que hace referencia el título.

Centrarse en la calidad

Uno de los pasos hacia este turismo sostenible renovado ha sido cambiar el enfoque y pasar de apostarlo todo a la cantidad de turistas a priorizar las cuestiones relacionadas con la calidad. “Ya hay muchos turistas, así que el énfasis hay que hacerlo en la calidad de los turistas, en la satisfacción de estos turistas y en el valor que generan, más que en el número”, cuenta De Burgos. De esta manera, añade, se produce “una ralentización del crecimiento que tiene que ir acompañada de una mayor satisfacción de los que van llegando, incluso que se le dé más valor al ingreso por turista”.

En esta línea, comenta que ya se empieza a ver “un cambio de tendencia”, sobre todo debido al papel de “las cadenas hoteleras”, que son “más proactivas que otro tipo de alojamientos” a la hora de afrontar cambios. Así, el catedrático asegura que “los hoteleros son los que más avanzados están en esta línea y los que más tarde se han incorporado son Airbnb y similares, el turismo colaborativo”, pero en la actualidad “todos van en la misma dirección”.

Otro detalle relevante es diferenciar entre los distintos tipos de turismo, la segmentación del sector, así como entre empresas turísticas y los destinos. El estudio plantea cuestiones y hace recomendaciones sobre ellas, en temas como el ahorro energético, la digitalización, el turismo colaborativo o el efecto del cambio climático.

Esta es una de las amenazas que más preocupan al sector del turismo en nuestro país, ya  que “uno de los puntos fuertes de España son las bondades de nuestro clima pero ahora estamos teniendo veranos a lo mejor demasiado calurosos y eso puede ser una amenaza”. El efecto de un hipotético deshielo sobre la costa o la gestión de fenomenos climáticos extremos, como las danas o las olas de frío o de calor, también suponen retos en clave turística.

Cuidar a los trabajadores

Otro reto importante en relación a la sostenibilidad es el de los empleados. “La clave de la competitividad en cualquier organización son los recursos humanos”, señala De Burgos, “y en la industria de la felicidad, hay que cuidar también la felicidad y el bienestar de los trabajadores”.

En este sentido, el problema es que “hay mucho absentismo laboral y falta de vocación y de motivación”. Y, también, la inestabilidad, “porque hay mucha discontinuidad en el empleo turístico derivado de la estacionalidad”. Son aspectos, añade “que tenemos que trabajar”.

En el libro se plantean esos problemas y se proponen soluciones. Por ejemplo, en el caso de la digitalización, “se está avanzando mucho con los destinos turísticos”, asegura De Burgos, que señala que “la innovación en el ámbito turístico precisamente surge cuando hay retos y problemas”.

El objetivo es claro: hay que impulsar la innovación en el sector turístico. En este sentido, el catedrático apunta que “si hay sobrecarga de algunos espacios turísticos, por ejemplo por el conflicto social que hay, a lo mejor las nuevas tecnologías, como la realidad aumentada o la virtual, pueden permitir solucionarlos”.

Asimismo, las soluciones tecnológicas pueden ayudar reducir el consumo energético, y de hecho ya hay ejemplos en esta línea. En definitiva, “la innovación en el sector turístico es una palanca que transforma todo el sector y que permite, precisamente, hacer compatible la sostenibilidad”, añade De Burgos, que considera que “avanzamos en la sostenibilidad porque mejoramos el bienestar de nuestros trabajadores, mejoramos la eficiencia económica, reducimos los consumos energéticos y mejoramos la eficiencia ambiental”.

Segmentación del turismo

Otra cuestión relevante a la hora de evaluar la sostenibilidad en el turismo es que, en realidad, no se puede hablar de turismo en general, sino que hay que tener en cuenta la segmentación y microsegmentación que existe en el sector. Así, explica De Burgos, “cada vez tenemos más tipos distintos de turismo y la sostenibilidad tiene efectos diferentes sobre esos distintos tipos de turismo, porque evolucionan de forma distinta”. En este sentido, señala que “el turismo de sol y playa tiene unos retos diferentes al turismo de nieve, donde la climatología también le afecta, pero de forma diferente, y le puede amenazar el cambio climático”.

Esta segmentación se aplica también al caso local del turismo en la provincia de Almería, donde existe un tipo de segmentos diferentes a los de otras zonas y “la estacionalidad se produce de forma más intensa que en otros territorios”. En este sentido, el catedrático recuerda que “Málaga ha solucionado parte de los problemas de estacionalidad y Canarias no tiene tantos problemas de estacionalidad como tenemos nosotros”.

Almería es un destino con muchos problemas de estacionalidad del turismo, aunque en los últimos tiempos, el trabajo realizado por las administraciones y el sector ha conseguido que la situación vaya mejorando. Así,  “los dos vuelos que hemos puesto con Liverpool y con Bristol recientemente van a hacer que durante la temporada que no es alta haya más flujo de turistas”.

En esta línea, otro asunto pendiente es potenciar el turismo de los almerienses hacia los destinos que nos envían viajeros a lo largo del año. “Para fortalecer esa línea y equilibrar el flujo turístico, es importante que haya salida de almerienses hacia Bristol y Liverpool”, pone como ejemplo el coordinador del libro, que añade que “si nosotros también nos convertimos en emisores de turismo, estamos facilitando una potencial rentabilidad para la línea que sirva para mantener el flujo útil”.

Potenciar el turismo de interior

De entre todos los segmentos, el más potente en Almería es el de sol y playa, pero más allá de este, en la provincia “tenemos muchos atractivos y tenemos que ponerlos en valor”. Una manera de promocionar este segmento es enviando a los turistas que vienen varios días a la costa. En este sentido, ya se hacen “excursiones desde Roquetas de Mar, por ejemplo, para visitar ciertos municipios de Almería del interior”.

En estos pueblos del interior, uno de los principales problemas es la ausencia de alojamiento, lo que dificulta que el turista se plantee esas zonas como destino más allá de pasar una mañana o una tarde. En este sentido, De Burgos plantea una posibilidad: utilizar las casas vacías que hay en los pueblos como alojamientos colaborativos.

“Hay pueblos que tienen un 40% de las casas vacías y esas casas vacías podrían constituir un alojamiento colaborativo ante la falta de un hotel”, apunta. Esta solución conlleva además ventajas para los pueblos de interior, habitualmente más pequeños y con menos recursos. “Un alojamiento colaborativo no necesita una infraestructura permanente como un hotel, sino que es un poco a demanda, más flexible”, apunta el catedrático, que sostiene que esta “fórmula innovadora” más fácil de poner en marcha “podría favorecer que los pueblos de Almería trabajasen en esa línea”.

Para ello, sería necesario “analizar caso a caso y barajar estrategias para distintas alternativas”, pero sería una alternativa interesante a la construcción de un hotel,  “para el que se necesita una infraestructura, una recepción y un personal contratado”. En esta línea, explica que “en los pueblos que ya notan un flujo turístico de, por ejemplo, mil visitantes al mes, a lo mejor ya se justifica hacer una infraestructura permanente”.

Así, para lugares con menos afluencia, poner en marcha “una oferta de alojamiento, que incluso normalmente es un poco más económica y que tiene menores costes fijos, sí puede ser una estrategia innovadora para los municipios de interior, a los que precisamente les cuesta más trabajo retener a los visitantes”. Además, “restaurar y habilitar esas casas también va a dar trabajo a la población local”, apunta De Burgos.

De llevarse a cabo, sería otro caso de cómo la innovación está potenciando la sostenibilidad en un sector turístico que afronta retos decisivos en un futuro no tan lejano.  

La Cátedra de Turismo Sostenible, pendiente de financiación

Hace cinco años, comenzaba a funcionar la Cátedra de Turismo Sostenible de la Universidad de Almería, fruto de un convenio entre la institución y la Junta de Andalucía, similar a otros acordados con otras universidades públicas andaluzas centrados en distintos aspectos del sector turístico, uno de los principales motores económicos de la comunidad autónoma. La Cátedra de Turismo Sostenible, que dirige Jerónimo de Burgos, se ponía en marcha con la misión de fomentar la investigación y la reflexión crítica sobre el papel del turismo en la construcción de un futuro más justo y respetuoso con el medio ambiente. Desde entonces, ha llevado a cabo una amplia variedad de actividades formativas.

“Hasta ahora, hemos organizado varias ediciones del Foro sobre Turismo Sostenible, hemos entregado varios premios a los mejores Trabajos Fin de Grado sobre turismo sostenible y también hemos dado premios en la Feria de las Ideas sobre innovación en turismo sostenible”, enumera el director de la Cátedra. El año pasado, el premio Foro Trabajo Fin de Estudios Turismo fue para Ariadna Vicente García, por un estudio sobre las posibilidades del turismo cinematográfico como alternativa al turismo de sol y playa en nuestra provincia. El premio Foro Turismo Sostenible fue otorgado a Alejandra Susana Pérez, gerente de Aquatours Buceo, empresa de buceo sostenible. Además, se otorgó un accésit a una propuesta presentada por la Posada del Candil como complejo turístico rural sostenible y de construcción bioclimática.

Asimismo, la Cátedra de Turismo Sostenible ha fomentado la participación en varias publicaciones y la elaboración de capítulos de libros. Además, han realizado “un catálogo de investigadores en turismo de Andalucía, que está disponible en la web de la Cátedra de Turismo Sostenible”. La labor formativa, además, la han llevado también fuera del campus, con la organización de distintas actividades sobre turismo sostenible en varios municipios de la provincia.

Ahora, el trabajo que hacen está en pausa, pendientes de recibir la financiación de la Junta de Andalucía. El año pasado ya no recibieron la subvención. Se presentaron a la convocatoria pero está pendiente de resolución. “La Junta ha cambiado el procedimiento”, cuenta De Burgos, “antes era por subvención nominativa y ahora han hecho un procedimiento competitivo y están pendientes de resolverlo”. En este sentido, el director de la cátedra explica que presentaron en noviembre su propuesta “pero todavía no se ha resuelto, así que ahora mismo la Cátedra no tiene fondos para trabajar”.

La justificación de fondos se acabó en 2024, así que el año pasado no han tenido fondos para hacer actividades, porque “las solicitudes que presentamos en 2025 no se han resuelto todavía”. Ahora, están pendientes de que salga la resolución de la convocatoria lanzada a finales de 2025 para poder llevar a la práctica la agenda de actividades que ya han preparado para continuar fomentando el turismo sostenible en Almería y Andalucía.

(Reportaje publicado en el número de marzo de 2026 de la revista Foco Sur).

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