Varios proyectos en marcha están llamados a impulsar el desarrollo industrial de la provincia, el sector que menos aporta a la economía almeriense y en el que destaca la excepción de la piedra natural y el mármol. Ahora, se plantean iniciativas relacionadas con sostenibilidad, energías renovables y economía circular.
Almería es una potencia en agricultura y servicios pero cojea de la tercera pata que sostiene una economía: la industria. Si en el sector primario somos la huerta de Europa, impulsando año tras año exportaciones récord de Andalucía, y turismo y hostelería asumen buena parte del empleo de la provincia, en el sector secundario no llegamos a la media andaluza y quedamos a larga distancia de la nacional, con la excepción de la piedra natural.
Impulsar el desarrollo industrial de nuestra provincia es uno de los objetivos marcados a fuego por empresarios y administraciones para revitalizar una economía dependiente en exceso del campo, el sol y la playa. La industria ya fue un importante motor económico hasta hace medio siglo, con la minería. Ahora apenas queda el recuerdo, en forma de patrimonio monumental, con el Cable Inglés como cabeza visible, de aquella Almería industrial del siglo XIX y la primera mitad del XX.
Hoy, ese anhelado desarrollo industrial apunta hacia otros sectores. Con la piedra natural y el mármol como ejemplos de qué se puede conseguir, Almería tiene posibilidades de crear una industria potente en energías renovables pero también en innovación aplicada al turismo o a la agricultura. Ya hay, de hecho, empresas dedicadas a ello. Este objetivo, además, va en línea con los requisitos de los fondos Next Generation, que buscan impulsar un desarrollo económico más sostenible en los países de la UE.
En la provincia de Almería, el sector industrial empleaba en el último trimestre de 2023, según datos del Instituto Nacional de Estadística, a unas 24.200 personas, el 7,91% del total. Lejos de las cifras que aportan el sector servicios, con 197.800 empleados, el 64,64%, o la agricultura, con 68.200 trabajadores, el 22,29%.
La aportación al PIB provincial del sector industrial es solo de un 11%, 3,5 puntos menos que la media de Andalucía y 10 puntos por debajo de la española. La excepción es el sector de la piedra natural, que incluye a las empresas extractoras y elaboradoras de piedra natural y a sus industrias y servicios auxiliares. En 2021, este sector alcanzó los 1.540 millones de euros de facturación, superando los 1.279 millones de 2019, el año anterior a la pandemia, y empleó de forma directa a unos 5.000 trabajadores. De esa cantidad, cerca de 1.300 millones llegaron por exportaciones; es decir, la fortaleza del sector está en su internacionalización. El caso paradigmático es el de Cosentino, con presencia en más de cien países y una facturación de 1.300 millones de euros. En todo el mundo, suma 5.300 trabajadores, más de la mitad de ellos en España.
La otra industria potente en la provincia es la auxiliar de la agricultura, que aglutina a más de 300 empresas, con 1.300 millones de facturación. Forman parte de este sector firmas dedicadas a productos agroquímicos, semillas y semilleros, maquinaria agrícola, construcción de invernaderos o tratamiento de residuos, entre otras. El sector agroindustrial representa el 40% del PIB almeriense. La mayor parte por la agricultura intensiva, pero la industria auxiliar también supone una aportación relevante a esa cifra.
Otro sector donde Almería comienza a despuntar es el de las energías renovables, en las que los expertos ven una oportunidad para la provincia. Aquí se genera el 9,91% de las energías renovables que se producen en Andalucía. Y la región es líder nacional en este campo, con una potencia instalada de renovables de 7.443,41 MW, el 38,8% de la potencia eléctrica total de la comunidad autónoma. La aportación de Almería a esta cifra es de 737,6 MW, de los que 511,3 son de energía eólica. Además, Almería es pionera también en la investigación y desarrollo de tecnología termosolar.
Planes para fortalecer la actividad industrial
El desarrollo industrial de las provincias andaluzas es una de las estrategias que está desarrollando la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta, que tiene en marcha una nueva política industrial hasta 2030, en la que se busca la colaboración público-privada y con otras administraciones para diseñar actuaciones en este ámbito. Así, esta nueva estrategia incluye tres planes para unos escenarios a corto, medio y largo plazo.
El primero tenía una aplicación hasta 2022 e incluía la puesta en marcha de iniciativas públicas y privadas para fortalecer la actividad industrial en la comunidad autónoma. Los dos siguientes planes se desarrollarán hasta 2025 y 2030, con el objetivo de reforzar la solvencia de las empresas industriales en Andalucía.
En el primero de ellos, se acordó desarrollar distintos planes de acción de cadenas de valor industriales, apuntando a los sectores estratégicos para Andalucía. Hasta ahora, se han aprobado 19, dedicados, entre otros, a la industria naval, a la industria del agua, a la metalúrgica, a la textil, a la del plástico, la automoción o la salud. Y uno de ellos apunta especialmente a Almería: el Plan de Acción de Cadena de Valor CRECE Industria para el Sector de la Piedra y el Mármol.
Este cuenta con cuatro objetivos principales. El primero es la sostenibilidad social y ambiental, mediante un desarrollo armónico y sostenido del sector, amigable con su entorno y que busque su diferenciación por su menor impacto ambiental y esfuerzo para reducir su huella de carbono en las actividades de extracción, transformación y comercialización.
El segundo es la productividad y orientación del sector, mediante la modernización, eficiencia energética y digitalización, enfocando el sector hacia modelos de negocio de futuro. El tercero es la promoción del capital humano y la calidad del empleo mediante la formación y el fomento de oficios relacionados con el mármol y la piedra. Por último, se busca la expansión internacional mediante el desarrollo de una estructura comercial consolidada en los principales mercados.
Proyectos de Interés Estratégico
Dentro de las iniciativas para impulsar el sector industrial en nuestra provincia, destacan también los proyectos calificados como de Interés Estratégico por la Junta de Andalucía. Aquí se incluyen inversiones empresariales prioritarias por su especial relevancia para el desarrollo económico, social y territorial, y que además sean sostenibles con el medio ambiente. En la provincia de Almería hay tres.
Uno es la consolidación y ampliación del Parque Industrial Cosentino en Cantoria, Portaloa y Fines, que cuenta con una inversión directa de cerca de 719 millones de euros y creará 740 puestos de trabajo directos.
Otro es la construcción, por parte de Unica Group, del Unica Agribusiness Centre (UAC), un centro de servicios avanzados, con más de 6 hectáreas de superficie, en el Parque Científico Tecnológico de Almería (PITA). En este centro se están construyendo edificios para las actividades de servicios avanzados, así como invernaderos tecnificados para proyectos de investigación y desarrollo. La inversión es de 20 millones de euros, con el objetivo de crear cien puestos de trabajo directos y otros 300 indirectos.
Por último, se incluye en esta lista de Proyectos de Interés Estratégico la creación del centro logístico para la distribución internacional de mercancías en Pulpí, por parte de la empresa MKTO Catal Importaciones.
Unidad Aceleradora de Proyectos
Con la intención de impulsar la puesta en marcha de los proyectos, la Junta ha creado una Unidad Aceleradora de Proyectos (UAP), que agiliza todos los procedimientos en las administraciones necesarios para llevarlos a cabo, mediante su tramitación preferente y urgente. Para ello, asesoran también a los promotores de los proyectos y coordinan a las Consejerías y entidades implicadas en la ejecución de cada uno de los proyectos.
En la provincia de Almería, están incluidos en la UAP los tres proyecos de interés estratégico y otros cuatro. En Carboneras están tres de estos últimos y el cuarto, en Níjar. Uno, impulsado por la empresa Economía Circular del CO2, consiste en la instalación de una planta de captura de CO2 en la fábrica de cemento de Lafargeholcim en Carboneras, con la que se pretende reducir el impacto medioambiental asociado a la emisión de dióxido de carbono en la producción de clínker. La previsión es captar 50.000 toneladas al año en su primera fase, que se usarán para la fertilización en invernaderos. La inversión prevista es de más de 25 millones de euros, con una creación estimada de 50 empleos durante la construcción y otros 1.510, directos e indirectos, ligados a las nuevas actividades.
En el mismo municipio, Caldererías Indálicas va a instalar una planta de generación, almacenamiento, distribución y transformación de hidrógeno verde destinado a vehículos urbanos, el handling (carretillas y transpaletas) y la producción de cemento, hortalizas y logística. El presupuesto previsto es de 42,9 millones de euros, con una creación estimada de 87 empleos durante la fase de construcción y otros 181 directos e inducidos. También en Carboneras, Lafargeholcim Autoconsumo prepara una planta fotovoltaica de 8,3 MW para producir el 90% de la energía para autoconsumo en el municipio.
El proyecto de Níjar es la construcción, por parte de Setraoil, de una planta para transformar los residuos de plástico de los invernaderos en fuel pirolítico, un combustible para calderas de calefacción en los propios invernaderos o en otras instalaciones del sector industrial, así como en edificios. Para ello, se reutilizarán tipos de plásticos, polietileno y polipropileno, para los que no hay soluciones de reciclaje en la actualidad. El proyecto cuenta con una inversión de cinco millones de euros y prevé la creación de 46 puestos de trabajo durante la fase de construcción y en su posterior desarrollo.
Reindustrialización sostenible en Carboneras y Gádor
El desarrollo industrial de la provincia de Almería necesita recuperar la actividad perdida en dos municipios, Gádor y Carboneras, afectados por los cierres de la cementera Cemex, el primero, y la central térmica de Endesa, el segundo. En ambos casos, hay planes previstos de reindustrialización, enfocados a la sostenibilidad y las energías renovables.
En Carboneras, se está desarrollando el Plan Futur-e, dentro del programa de Transición Justa, un concurso internacional de proyectos de desarrollo económico y empresarial para los terrenos de la central térmica. Para ello, se buscan iniciativas industriales relacionadas con la sostenibilidad y la economía circular.
Y en Gádor, se ha proyectado el desarrollo de una biorrefinería y una planta de generación de hidrógeno, por parte de Cemex y Enagás. Asimismo, hay un proyecto de construcción de plantas solares fotovoltaicas, a cargo de Avintia.
Por otra parte, la Junta está otorgando ayudas a empresas para poner en marcha la infraestructura básica de proyectos que atraigan industria. Así, en la convocatoria de 2023, se han incentivado nueve proyectos en la provincia de Almería, que suman una aportación de cerca de 1,35 millones de euros.
Y con el objetivo de fomentar la puesta en marcha de proyectos relacionados con industria, existe también la Red de Ciudades Industriales, creada por la Junta con la colaboración de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP). Esta iniciativa ya cuenta con varios municipios almerienses adheridos: Almería, El Ejido, Macael, Olula del Río, Huércal-Overa, Vélez-Rubio y Berja.
Al sumarse a esta red, los municipios se comprometen a fomentar el desarrollo industrial, para lo que tienen que haber puesto en marcha o mantener varias medidas en esta línea. Y como beneficios, se les promociona como localidades que llevan a cabo políticas activas para el desarrollo industrial, a nivel local, provincial, regional, nacional e internacional. También se contempla la promoción exterior del municipio como lugar con las características adecuadas para atraer la inversión y favorecer el desarrollo industrial.
Otra ventaja es la participación de los municipios adheridos en iniciativas de fomento de la innovación industrial y de transferencia de conocimiento impulsadas por la Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades, con el objeto de reforzar el tejido empresarial local; así como en un proyecto andaluz de mejora de los espacios productivos. También reciben ayuda para impulsar la formación de trabajadores, estudiantes y personas desempleadas en profesiones relacionadas con el desarrollo industrial; y participar en una red de técnicos municipales especializados en el desarrollo de los sistemas productivos locales.
Son iniciativas que pueden acabar impulsando el necesario desarrollo industrial de la provincia, pero tienen que llevarse a cabo y no quedar en anuncios de proyectos que ya se ejecutarán no se sabe bien cuándo. En esta línea, recordaba a finales de 2023 Carmen Vidal, secretaria general de UGT Almería, que “los Fondos Next Generation que se prometieron destinar a la industrialización en energías renovables en la provincia no han llegado, y esta falta de inversión está propiciando el estancamiento industrial de la provincia, al contrario que en el resto de Andalucía”.
José Cano, presidente de Asempal: “Las perspectivas de futuro son alentadoras”
“Que Almería cuente con un sector industrial sostenible, generador de empleo de calidad y que aporte valor añadido e innovación es una prioridad estratégica que desde Asempal venimos planteando hace mucho tiempo”, asegura José Cano, presidente de Asempal, que añade que “es una cuestión de estricta supervivencia, en un continente que ha mostrado su vulnerabilidad y dependencia de otros países”.
Condicionado por “la falta de infraestructuras y un marco regulatorio asfixiante”, el peso de la industria en la estructura económica provincial es escaso, según datos de Asempal: al cierre de 2023, del total de empresas inscritas en la seguridad social con trabajadores (30.554), solo 1.305 pertenecen al sector industrial, un 4,27% del total, con 15.397 trabajadores.
“En Almería contamos con empresas altamente competitivas, especialmente en la Industria del Mármol y auxiliar de la agricultura, pero el problema es que son pocas”, explica el presidente de la asociación de empresarios. “En los últimos años, hemos observado que las empresas, especialmente pymes, han ido especializándose en ramas tan importantes como las tecnologías del agua, energías renovables, construcción industrial, servicios de ingenierías o reparaciones de maquinaria, que se incluyen muchas de ellas dentro de los servicios, pero que son la avanzadilla de una industria innovadora”, señala.
Así, desde Asempal consideran que “las perspectivas futuras para el sector son alentadoras” con la puesta en marcha de los Planes CRECE Industria impulsados por la Consejería de Industria, Energía y Minas, la Estrategia por una Minería Sostenible en Andalucía y las medidas incluidas en el Pacto Económico y social por el Impulso de Andalucía, suscrito entre la CEA, Junta y sindicatos, para impulsar la industria.
En esta línea, Cano destaca que “las empresas almerienses se van a poder beneficiar al menos de siete planes CRECE que pueden tener un impacto significativo, ya que están ligados a las cadenas de valor de la industria del agua, la piedra y mármol, industria del cemento, o la energía, actividades en las que Almería viene demostrando sus capacidades competitivas y que son palancas clave para que nuestra economía responda a los retos de sostenibilidad e innovación que están transformando los procesos productivos”.
Entre las demandas que Asempal señala para impulsar la industrialización de la provincia destacan una mejora de la agilización de los trámites administrativos y la simplificación de estos, aspectos en los que se ha avanzado en los últimos años en Andalucía aunque no lo suficiente; una reducción de la carga regulatoria; y contar con infraestructuras de conexión a la red de transporte de energía eléctrica para poder desarrollar actividades industriales que sean relevantes para combatir la despoblación en el interior.
La confederación también considera necesario mejorar las infraestructuras viarias, terminar el Corredor Mediterráneo, dar apoyo financiero a las pymes industriales, el aprovechamiento de los fondos europeos, fomentar programas de apoyo en materia de I+D+i y poner en marcha el Fondo de Transición Justa de la UE para compensar el cierre de la central térmica de Carboneras.
Por último, Asempal hace hincapié en la mejora del modelo educativo para la formación de profesionales y técnicos especializados con todas las habilidades necesarias para una industria cada vez más sostenible y tecnológica.
(Reportaje publicado en el número de marzo de 2024 de la revista Foco Sur).


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