Antonio Valdivieso, secretario general de CCOO Almería, y Carmen Vidal, secretaria general de UGT Almería. Foto de Miguel Blanco / Foco Sur

Carmen Vidal, secretaria provincial de UGT, y Antonio Valdivieso, secretario provincial de CCOO: “Los fondos europeos se deben utilizar para producir un cambio de modelo económico”

Carmen Vidal y Antonio Valdivieso han sido ratificados al frente de las secretarías provinciales de los sindicatos UGT y CCOO, respectivamente. En esta conversación cuentan qué planes tienen para mejorar la situación económica de nuestra  provincia y las expectativas en cuestiones como la derogación de la reforma laboral, el acuerdo de las pensiones o la subida del salario mínimo.

Acabáis de ser reelegidos al frente de vuestros respectivos sindicatos en Almería. ¿Con qué objetivos afrontáis esta nueva etapa?

Carmen Vidal: Es un mandato bastante complejo porque empieza con una pandemia que en la vida habíamos vivido y que estamos afrontando con las herramientas que tenemos. Es un mandato con muchísimos retos. En los últimos cuatro años hemos intentado conseguir mejorar la representación provincial, regional y confederal, igual que CCOO. Somos los dos sindicatos que estamos siempre en la lucha sindical. Sobre todo son tres pilares, la representación, la negociación colectiva, los convenios colectivos que tenemos que negociar ambos sindicatos, y mejorar nuestra afiliación y darle más recursos a nuestros afiliados y afiliadas en la provincia. Y tener pleno empleo sería el objetivo que cualquier sindicalista tendría que exigir y que conseguir.

Antonio Valdivieso: En CCOO coincidimos con esos objetivos, porque somos dos organizaciones de clase y defendemos intereses generales de toda la población, no solamente de los trabajadores y trabajadoras, también nos dedicamos a reclamar derechos sociales y mejores niveles de vida para toda la sociedad. Sobre todo reivindicamos unos servicios públicos de calidad, con los que nos ha puesto a prueba esta pandemia. En el anterior mandato, estábamos saliendo de una crisis cuando se estaba produciendo esa recuperación de derechos y de actividad económica, y apareció la pandemia y las dos organizaciones hemos tenido que adaptarnos, hemos estado al frente de lo que nos demandaban los trabajadores y trabajadoras y la sociedad en general, defendiendo sus derechos en esta época tan difícil. Hemos tenido que negociar muchos ERTE y para este nuevo mandato tenemos lo retos de superar esta crisis y salir fortalecidos, sin dejar a nadie atrás y para ello nos estamos esforzando. Y como organización, el objetivo es ampliar la representación. Y por supuesto, crear empleo digno y con derechos y fortalecer el Estado de Bienestar, que es fundamental.

Precisamente, en Almería el último mes subía el paro, al contrario que en el resto del país. ¿Tiene solución este problema habitual?

C.V.: Almería es una provincia que va al contrario de la Comunidad y el Estado. Tenemos una situación distinta al resto porque nuestro sistema productivo está muy basado en la agricultura, en el manipulado, en el sector servicios. En el manipulado empieza ahora la campaña a bajar. Cuando en otras provincias empieza, por ejemplo, el turismo a decaer, aquí empieza el manipulado. Pero la situación en Almería podría mejorar si no fuera la provincia tan fraudulenta como es. En el campo hay contratadas cerca de 40.000 personas pero podrían ser muchísimas más.

A.V.: Ese es uno de los problemas que tiene Almería. Primero, tiene un mercado de trabajo muy estacional pero, sobre todo, tiene mucho fraude. El fraude en la provincia de Almería se cifra en el 30% y eso lastra mucho, no el crecimiento, porque las empresas claro que ganan dinero, pero esa riqueza no está bien repartida. Una prueba evidente son los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística en los que dos localidades de Almería encabezaban el ranking por la cola de la renta per cápita; Níjar y Vícar, dos ejemplos de desarrollo económico basado en la agricultura intensiva bajo plástico. Eso se explica, como decía Carmen, porque es una economía muy fraudulenta. Sin ir más lejos, en 2020, en la provincia de Almería se han firmado más de 100.000 contratos en el sector agrario en fraude de ley. Eso nos da la magnitud del problema que tenemos. Si a eso le añadimos que el comercio y el turismo no son capaces de tomar el relevo de la agricultura en cuanto a motor económico, nos encontramos con ese dato de que Almería es la única provincia de toda España en la que ha aumentado el paro el último mes.

Este fraude en la teoría tiene solución… Pero, ¿en la práctica?

C.V.: Más inspecciones. Se comete fraude porque al empresario le sale barato. Se comete un delito porque es fácil cometerlo y porque la pena es poca o no tienes que estar mucho tiempo en la cárcel. Entrar en los invernaderos cuesta la vida, casi. Y tampoco todos los empresarios son de este tipo. Pero es verdad que los sindicatos pedimos muchísimos más inspectores y que sea muchísimo mayor la sanción. Que si te pillan con trabajadores ilegales, tengas que pagar, pero si te pillan una segunda vez, que el pago sea más duro. Es la única manera con la que podríamos acabar con el fraude.

A.V.: Hay otro problema y es que se genera una competencia desleal entre los propios empresarios. Hay empresarios que cumplen con la normativa laboral, tienen las contrataciones bien hechas, pagan a la Seguridad Social y eso incrementa los costes laborales de esa empresa. Sin embargo, no es así con otros empresarios, en este sector y en otros como el de la restauración, el ocio o el turismo, y eso genera competencia desleal. Se necesita mucha más inspección de trabajo, campañas y sobre todo que el foco del Ministerio de Trabajo se ponga en aquellos sitios donde existe un fraude tan extendido. La similitud no es la más ajustada, pero sería como lo que el Ministerio del Interior ha hecho en la Línea de la Concepción, donde había un problema de narcotráfico importante, para atajarlo. En Almería, las cifras de fraude son tan altas y existen tantos problemas, no solo de fraude a la Tesorería o a Hacienda, sino en las condiciones laborales, no hay medidas de seguridad e higiene, hay una alta siniestralidad… Por eso pedimos que desde la Inspección de Trabajo se haga una campaña específica para atajar ese fraude y que todo vuelva a una normalidad. Solamente en el sector agrario, estimamos que el fraude en cada campaña es de en torno a 50 millones de euros.

Decías que otro problema es que el turismo no acaba de tomar el relevo, y es precisamente, con la hostelería, uno de los sectores más golpeados por la pandemia. ¿Qué opináis de las medidas tomadas hasta ahora por las distintas administraciones para recuperar estos sectores y el resto de la economía?

A.V.: Yo creo que las medidas siempre pueden ser mejorables. Los sindicatos y los empresarios hemos dado un ejemplo de diálogo social con el Gobierno que ha servido para parar esta crisis y que no produjera los mismos efectos que la anterior. Con el mecanismo de los ERTE, que hemos conseguido firmar cinco acuerdos a través del diálogo social, se ha mantenido el empleo, y es la primera crisis en la que decrece más la economía que el empleo. Se ha hecho un esfuerzo que es importante para las empresas porque, si no, muchas de ellas podrían haber desaparecido. Además de mantener a los trabajadores se ha mantenido a las empresas. Ahí los agentes sociales hemos dado ejemplo y la clase política debería tomar nota de esta filosofía y esta manera de trabajar. No se puede estar siempre en terreno electoral, compitiendo, cuando hay un problema que afecta a todo el Estado. Se debería haber llegado a un pacto de Estado. La situación era lo suficientemente grave como para haber llegado a una unidad política para unificar medidas, y no estar a la gresca entre partidos políticos y entre Comunidades Autónomas con el Gobierno central. Los políticos deberían velar por el interés de los ciudadanos y no lo están haciendo. O no de la mejor manera posible.

C.V.: Son varias las patas de la mesa para sostener la provincia de Almería y una importantísima es nuestro turismo. Almería tiene lo mejor, tiene el sol, tiene playa, tiene montaña, tenemos de todo, pero no hemos conseguido arrancar el turismo que deberíamos tener en la provincia. Nuestros políticos deberían haber buscado una salida para la provincia, que se obligara a los hoteles a estar abiertos todo el año, teniendo la costa que tenemos, que puede competir con la Costa del Sol perfectamente. Pero no tenemos los vuelos directos de Málaga, que ya han empezado a traer turistas británicos. Necesitamos la activación del aeropuerto de Almería, porque no tenemos otra vía para llegar. A Almería le llaman la isla, porque no tenemos infraestructuras. Una vez que se solucionaran las infraestructuras, podríamos competir perfectamente con Málaga. Y además, tenemos que formar a nuestros hosteleros y a los trabajadores y trabajadoras para ser muy buenos a la hora de dar un turismo de calidad, que es lo que hay que dar, para que vengan buenos turistas a nuestra provincia a gastar dinero.

A.V.: El problema que tiene Almería es que los empresarios no tienen amplitud de miras, van al negocio fácil, sol y playa, verano, Navidad, Semana Santa…

C.V.: El chiringuito cutre…

A.V.: Con las condiciones ambientales y la ubicación que tiene Almería, es para que pudiera mantener un turismo más sostenido y de calidad durante todo el año. Turismo de cara al extranjero, turismo para la tercera edad, turismo residencial y potenciar mucho más el turismo interior, el turismo rural. Y para eso, como decía Carmen, hace falta generar infraestructuras. Las infraestructuras, además de los vuelos, además de que llegue el AVE, además de que haya buenas conexiones por carretera, también es que haya buenas redes telemáticas, de fibra, por toda la provincia, en los pueblos de interior, para que una persona pueda establecer su empresa, teletrabajar o montar su negocio en un pueblecito de 40 habitantes de la sierra de Almería. Eso sería generar desarrollo y riqueza.

Y serviría para luchar contra la despoblación…

A.V.: Efectivamente. Y generar servicios… El otro día leí que uno de los pueblos de Las Tres Villas iba a inaugurar una residencia de mayores, que va a generar 60 empleos, seguramente en un entorno donde la población pueden ser unas 500 o 600 personas. Es decir, estamos hablando de un 10% de la población solamente con una residencia de mayores. Esas soluciones parecen simples pero a una localidad le puede servir para fijar la población, que haya colegio, maestros y una red de servicios públicos, que no tenga que cerrar la oficina bancaria. Y que se sostenga. Sobre todo ahora que, con la pandemia, se está viendo un éxodo no del campo a la ciudad, sino de la ciudad al campo. Eso es bueno para ver cómo se vive en las zonas de interior pero hay que dotarlas de servicios públicos, sanidad, educación, atención a personas mayores…

Para este desarrollo, ahora se habla mucho de los fondos europeos Next Generation. ¿Veis en ellos una oportunidad para que nuestra provincia soluciones esas carencias que comentáis?

A.V.: Yo creo que los fondos europeos son muy necesarios pero si se les sabe dar el enfoque correcto. Precisamente se deben utilizar para producir un salto industrial, un cambio de modelo económico. Almería no necesita una reindustrialización, porque nunca estuvo industrializada, sino que haya un proceso de industrialización, pero una industrialización verde. Aquí se pueden desarrollar muy bien las nuevas tecnologías y las nuevas fuentes de energías renovables, pero no solamente con la implantación de factorías, sino con la producción de toda la tecnología necesaria para desarrollar la producción de este tipo de energías. Tanto en eso como las tecnologías del agua, que tenemos un déficit hídrico y teniendo en cuenta que tenemos el campo, que es tan importante y hay que reforzarlo, pero este campo debería de dar un salto hacia delante para no depender de los precios que nos marcan desde fuera, que muchas veces provoca auténticos desastres con las producciones agrícolas de Almería. Que hubiese una real transformación de la industria agroalimentaria para producir productos de mucho más valor añadido. Esos son los referentes, junto al turismo y el refuerzo de los servicios públicos, sobre todo el sector de la dependencia, porque la población española tiende a envejecer cada vez más y por tanto va a ser un nicho de empleo importante. Y no solamente española, porque por las condiciones climáticaas que tenemos, podemos ser un centro de atracción para personas mayores de toda Europa. Hay muchos retos y la provincia ofrece muchas facilidades, pero hay que saber aprovecharlas y sobre todo no ir al dinero rápido y fácil, sino a generar productos y servicios que tengan un valor añadido para que se genere mucha más riqueza. Y todo esto, con empleo digno y de calidad.

C.V.: Cuando el Gobierno comenzó a pedirlos e ir a Bruselas a llorar un poco para conseguir la mayor partida económica para España, también tuvo que hacer concesiones. Y a mí me preocupa el después de los fondos, lo que lleve escondido las concesiones que España ha hecho a Bruselas para conseguir los fondos europeos. Creo que tanto UGT como CCOO deberíamos estar en la mesa de negociación de esos fondos europeos. El diálogo social es fundamental, porque tenemos mucho que decir. Y saber cada provincia hacia dónde van a ir esos fondos, cómo se van a invertir esos millones de euros, en qué tipo de proyectos, qué zonas de Almería pueden ser las industrializadas. Y a mí me da miedo que muchos políticos no sean capaces de traerse los fondos a nuestra provincia y hacía dónde los vayan a llevar. Me preocupa mucho que no seamos capaces de traernos grandes industrias o grandes empresarios, o que se invierta como se tiene que invertir en la provincia, y estemos otra vez en el furgón de cola de Andalucía. Me preocupa los políticos que tengamos para esos fondos europeos y que nosotros no estemos en esas mesas de diálogo social en la provincia.

A.V.: También es importante que tenemos firmado, dentro del acuerdo del diálogo social en Andalucía, un acuerdo de empresarios y sindicatos con la Junta para los fondos de reactivación económica. Ahí es verdad que hemos tenido que dar un puñetazo en la mesa para que se contara con nosotros a la hora de desarrollar ese plan. Es fundamental que los sindicatos estemos en esas mesas donde se negocie y supervise los planes, precisamente para controlar que no sean inversiones que se acaben y no tengan un desarrollo posterior y no produzcan bienes para el futuro.

C.V.: En Cemex, cuando cerró la cementera, también había muchos proyectos, iban a llegar rápido, iban a hacerse muchas cosas en Gádor y nos hemos quedado sin eso también. Y lo siento, pero la desidia política de nuestra provincia me escama y me da rabia. Por eso me preocupan los fondos europeos, adónde van a llegar y para qué se van a utilizar y en qué se van a invertir. Energía eólica y solar, que es nuestro baluarte en Almería, y el turismo sostenible, la digitalización, que es muy importante, con dignificación del empleo y del trabajo, que no sea a costa de que el teletrabajo sea sin tener ningún tipo de horario. El teletrabajo ha venido a quedarse y es digitalización también, no podemos olvidarnos.

Desde hace unos meses, os estáis movilizando para reclamar que el Gobierno cumpla los compromisos en materia de SMI, reforma laboral, pensiones… ¿Cuál es la situación actual?

A.V.: Con las pensiones hay un principio de acuerdo sobre grandes temas, sobre todo el de la separación de fuentes de financiación de la Seguridad Social, que creo que va a ser un avance muy importante en cuanto al modelo de sostenibilidad de las pensiones en España. El Salario Mínimo Inteprofesional está siendo un hueso duro de roer, pero creo que también es posible que haya algún gesto en ese sentido. Y el tema central, por el cual tanto UGT como CCOO estamos peleando duro con los agentes sociales, el Gobierno y los empresarios para llegar a un acuerdo, que está bastante avanzado, es el de la derogación de los aspectos más lesivos de la reforma laboral. Creo que sería factible y bueno, precisamente para atajar  los problemas que está habiendo ahora con los ERE del BBVA, Caixabank o las empresas textiles como H&M o el grupo Inditex. Hay que derogarlos ya para poder afrontar el final del sostenimiento del empleo y las empresas a través de los ERTE. Cuando llegue esa situación, tenemos que tener unas condiciones laborales en este país para que los ERTE no se conviertan en ERE. Ahora mismo tenemos casos de empresas que han recibido fondos públicos y tienen ingentes beneficios y, sin embargo, hacen un ERE sobre buena parte de su plantilla, como son las de la banca o las empresas textiles, que afectan a Almería de manera importante. Y esto, con la derogación de los aspectos más lesivos de la reforma laboral, no se podría hacer. Y si no se acomete esa reforma, puede ser que las empresas vean una oportunidad para librarse de gran parte de su plantilla de una manera barata y así entrar en un proceso de aumento de beneficios pero no por mejoría de la rentabilidad económica o del valor añadido de sus productos, sino por haber eliminado costes laborales, deteriorando las condiciones laborales.

¿La derogación de esos aspectos más lesivos sería un primer paso?

C.V.: Respecto a las pensiones, sí que está muy cercano el acuerdo, aunque el índice de sostenibilidad es complicado eliminarlo por ahora. Pero el que nos quedemos unos cuantos años más de la jubilación anticipada se va a premiar. Esa es una propuesta que va a salir. También que se mantiene el IPC. Y de la reforma laboral, la ministra de Trabajo ha dicho varias veces que la quiere derogar, pero creo que se van a quedar en los aspectos más lesivos, y si Bruselas lo permite. Es cierto que si no se permite la derogación de las reformas laborales, nos va a llevar al camino que ha dicho Antonio, que los ERTE, que en Almería rondan las 4.500 personas que quedan en ERTE, vayan a ERE. Y aparte, hay muchos trabajadores en ERTE a los que las empresas están obligando a ir a trabajar. Me consta. Conozco casos.

¿En qué sectores?

C.V.: En algunos sectores en los que aun hay ERTE. Queda un 30% en hostelería o un 20% en comercio. Y son sectores en los que se puede hacer, te puedes imaginar en los que es más fácil cometer fraude. Que la reforma laboral no nos la quitemos, nos llevaría a seguir con la temporalidad de los contratos, a seguir con la precariedad y a que muchos ERTE se conviertan en ERE y que la Administración lo permita. H&M ahora quiere convertir el ERTE en ERE, con 70 trabajadores en Almería a los que les afectaría.

A.V.: La reforma laboral es importante que se aborde, y hay que ser realistas. Lo que nos gustaría y nuestro objetivo fundamental es que se derogaran las reformas laborales, no solamente la de 2012, también la anterior. Pero eso nos llevaría a un escenario peor adaptado a la situación actual. El camino a seguir sería derogar los aspectos más lesivos, sobre todo la negociación colectiva y las subrogaciones. Y después entrar en un proceso de negociación más largo para abordar las nuevas realidades de la situación laboral. Y ahí meteríamos la digitalización, el teletrabajador, etc. Pero para llegar al marco de un nuevo Estatuto de los Trabajadores.

Para cerrar, ¿cuáles son vuestros deseos de futuro para la provincia?

C.V.: Acabar con la temporalidad, conseguir que haya más contratos indefinidos, que brillan por su ausencia en los sectores más precarios, como el campo, con más del 90% de trabajadores eventuales. Tenemos dos convenios enquistados, tanto el del campo como el del manipulado, porque la patronal no cede en determinados aspectos, que son de conciliar, algo fundamental en lo que debemos avanzar, porque vamos muy atrasados con respecto a otros países. Conseguir desatascar los convenios colectivos sería un logro muy importante a nivel de diálogo social. En hostelería tenemos el peor convenio de toda Andalucía, económicamente muy bajo. La subida del SMI es algo que en Almería nos vendría muy bien porque tenemos los salarios más bajos de toda España. Y cero siniestralidad laboral, que en 2020, con la pandemia, hubo 13 fallecidos. Y, por supuesto, mejorar la tasa de desempleo, porque podríamos tener pleno empleo nada más que por las salidas en la industria agroalimentaria.

A.V.: En CCOO, lo que nos gustaría es que la economía fuese sostenible en sus tres patas: económicamente, medioambientalmente y sobre todo socialmente. Eso implica que haya una negociación colectiva efectiva, que se apliquen los convenios, acabando con el fraude, que haya mejores servicios públicos y mayor igualdad de oportunidades. Y sobre todo, que la salida de la pandemia sirva para plantearnos otra manera de crecer de forma sostenible. Y que haya un reparto más equitativo de la riqueza. Almería tiene muchos problemas y cualquier avance que se produzca se va a notar muchísimo más. La provincia tiene mucho potencial, solo hay que saber dirigirla y aprovecharla al máximo.

(Entrevista publicada en el número de julio de 2021 de la revista Foco Sur).

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