Javier Gilabert: “La violencia machista solo se podrá erradicar combatiéndola desde todos los frentes”

En menos de un año, el profesor Javier Gilabert (Granada, 1973) ha impactado en el mundillo literario con dos ediciones que compaginan el amor por la literatura con el amor a las causas que lo merecen. Si en ‘PoeAmario’ está destinando todas las ventas a los niños atendidos por la Fundación Avemariana, con el libro colectivo ‘Granada no se calla’, de la que es el principal impulsor e ideólogo, ha logrado reunir a toda una selección de autores granadinos, o residentes en la provincia, para que den voz y palabras a la lucha contra la violencia machista. En secretOlivo, lleva junto al escritor Fernando Jaén la sección de entrevistas a dos manos Entre2vistas

Cómo nace un libro como ‘Granada no se calla’, de dónde vino la idea y cómo comenzó a gestarse?

La gestación de ‘Granada no se calla’ fue compleja, a veces hasta podría clasificarse de complicada, y tuvo un parto rápido pero muy bien asistido. El resultado, un magnífico libro a todas luces y por muchas razones, así lo demuestra. Aunque recién llegado al mundo de la poesía, he aterrizado en él de pie, pues la aventura solidaria de ‘PoeAmario’ me ha traído muchas cosas buenas, entre las que destaco el que me haya proporcionado la posibilidad de conocer a Grandes (con mayúscula) escritores y personas. Todas esas personas me han aportado muchísimo a nivel literario y sobre todo personal. En lo tocante a ‘Granada no se calla’ la intervención de vari@s de ell@s es determinante. De un lado, la poeta Alicia Choin, mi ya gran amiga, con la que siempre estoy inventando “movidas literarias”, y de otro los escritores Fernando Jaén y Gerardo Rodríguez Salas, quienes conforman junto con un servidor, a estas alturas, una especie de “trío Lalalá” de las letras, y Carlos Allende y Antonio Caballero, son co-artífices del volumen.

La historia es más o menos así: harto y asqueado de la situación de violencia machista y de esta sociedad del patriarcado en las que vivimos, un día al escuchar la enésima repetición de la noticia de la más atroz de sus consecuencias, la muerte de una mujer a manos de su expareja, escribí ‘Cobarde’, un poema de repulsa y condena, y se lo ofrecí a Ana Muñoz, concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Granada, con la que tengo el honor de trabajar codo con codo en una Junta Municipal granadina de la que soy vocal, y a la que a estas alturas llamo amiga; comentamos la posibilidad de “hacer algo al respecto” con poetas del entorno granadino, pero no concretamos. Con Alicia, la idea fue cobrando entidad y, sobre todo, convinimos que era necesario dar forma a ese “hacer algo”. Por otra parte, aprovechando una reunión fraterno-literaria en torno a la chimenea de casa les solté la bomba a Fernando, Gerardo, Antonio y Carlos: “¿Qué os parece si entre todos escribimos un libro que denuncie la violencia machista y que de paso recaude fondos para alguna asociación que trabaje con sus víctimas?”. Como en lugar de recomendarme un psiquiatra le vieron posibles a la cosa, el proyecto cobró vida. Le dimos muchas vueltas: quién, cómo y sobre todo dónde. Necesitábamos tres cosas: el apoyo de escritoras y escritores granadinos o “granadienses”, es decir, que vivieran o desempeñaran su actividad aquí, financiación y una editorial local valiente y preparada para llevar a cabo una tarea que nos parecía, cuando menos, tan difícil como arriesgada. Concluimos que Esdrújula era la más adecuada y un 3 o 4 de enero Alicia y yo nos reunimos con Mariana Lozano, quien junto con su pareja, Víctor Miguel Gallardo, dirige dicha editorial.

En aquella reunión no sólo tuvimos una acogida favorable para el proyecto, sino que Mariana y después Víctor lo hicieron mucho más grande. En poco más de una hora teníamos hoja de ruta, posibles autor@s; paralelamente ya habíamos recibido el placet de la corporación municipal, con Ana Muñoz, María de Leyva y Paco Cuenca, el propio alcalde, a la cabeza, quienes se comprometieron a hacerse cargo de los gastos derivados de la primera edición. Por si fuera poco, Mariana dio una vuelta de tuerca más: el libro habría de estar listo para ser presentado el Día del Libro, en plena Feria y en el espacio central.

Desde el minuto uno tanto los “esdrújulos” como Alicia y yo nos pusimos a trabajar. Se contactó con l@s autor@s, a los que se les solicitó su colaboración (desinteresada, no lo olvidemos; los derechos de autor van a parar a Activa, una asociación que trabaja con mujeres y niños víctimas de violencia machista). Mariana, como experta en la materia que es, redactó un proyecto que se hizo llegar al consistorio; se estableció qué habría entre sus páginas (no sólo poemas, sino también relatos, y a la postre hasta una breve obra teatral), que habría paridad entre escritores y escritoras o, en su defecto, mayoría de ellas, y así se procedió con cada detalle que, como podrán comprobar l@s lector@s de ‘Granada no se calla’, hace de este libro algo único y especial. Por cierto, el título dio más trabajo del que pueda parecer. Quisimos llamar a las cosas por su nombre, pues el problema así lo requiere y no fue fácil, y ser precisos al mismo tiempo. Consultamos bibliografía, prensa, expert@s, y le dimos mil vueltas, hasta que Víctor, que para esto es un genio, se sacó de la manga el que ahora luce en la portada del volumen y que, en mi humilde opinión, es simplemente perfecto.

Hay muchas horas de trabajo detrás de este libro, y no menos quebraderos de cabeza. Conseguir que cuatro decenas de escritor@s, a l@s que quiero agradecer de nuevo su generosidad, amabilidad y apoyo, más dos concejalías, con sus requisitos formales, reuniones, entresijos presupuestarios…, cuestiones no menores como la edición, maquetación, impresión, distribución, etcétera, etcétera, se coordinen en un tiempo récord ha sido sin la menor duda un esfuerzo titánico, esdrújulo, y se ha conseguido gracias a Mariana y Víctor, que han puesto al servicio de la empresa su profesionalidad, su capacidad de trabajo, su convicción y su ilusión. Sin ellos, lo tengo claro, no existiría este libro.

¿Por qué un libro colectivo para combatir la violencia machista?

Creo que las raíces de la cultura patriarcal, de la cual emana la violencia machista, son tan profundas que un cambio de tendencia real en este sentido no puede abordarse desde una perspectiva individual. La violencia machista solo se podrá erradicar combatiéndola desde todos los frentes, la educación, la cultura, la justicia y la política. En lo tocante a la cultura, la opinión de un colectivo tendrá siempre más fuerza que las individualidades. Para colmo, las voces que gritan desde las páginas de ‘Granada no se calla’ cubren un amplio espectro en todos los sentidos: de género, edad, escritor@s consagrad@s, noveles… lo que dota a su mensaje y a su posible alcance de una fuerza mayor. De otro lado, el respaldo de los políticos granadinos da, si cabe, más entidad al proyecto.

¿En qué puede ayudar un libro como este a erradicar la violencia machista?

Somos conscientes de que una única estrategia, una iniciativa como esta, no es suficiente para erradicar algo que ya está sostenido y, lo que es peor, asumido por muchos sectores de nuestra sociedad, en la cultura y en la cotidianidad que nos ha tocado vivir. La clave, quizá, radique en que nuestra iniciativa pueda incardinarse con otras y que la suma de todas, con el tiempo, sea una posible solución.

¿Son textos creados para la ocasión?

Hay de todo. Algun@s autor@s han aportado textos ya publicados y otros los han escrito ad hoc. Los de Juan Domingo Aguilar, Paula Bozalongo, Carmen Canet, Olalla Castro, Nieves Chillón, Juan Carlos Friebe, Luis García Montero, Ioana Gruia, Erika Martínez, Luis Melgarejo, Isabel Mellado, Andrés Neuman, Alejandro Pedregosa, Alicia Choin y Gerardo Rodríguez-Salas forman parte, o son variaciones, como en el caso del poema de Neuman, de publicaciones anteriores. Por su parte, los textos de Carlos Allende, Miguel Ángel Angulo, Rosa Berbel, Javier Bozalongo, Antonio J. Caballero, Begoña Callejón, María Domínguez del Castillo, Mónica Doña, Víctor Miguel Gallardo Barragán, Cristina Gálvez, Trinidad Gan, Javier Gilabert, Teresa Gómez, Fernando Jaén, Aurora Luque, Josefina Martos Peregrín, Jesús Montiel, Ángeles Mora, Gracia Morales, Antonio Praena, Ramón Repiso, Alejandro Ruiz Morillas, Alfonso Salazar, Ana Tapia y Miguel A. Zapata son inéditos, y algunos de ellos han sido escritos expresamente para esta antología.

¿Había alguna premisa en relación a los textos o los autores han tenido vía libre para enviar lo que considerasen oportuno?

Se les dio libertad para enviar los textos que vieran más adecuados, siempre con el tema de la violencia machista como referencia. Evidentemente había un libro de estilo, unas prerrogativas que cumplir, y bajo esta luz los textos se revisaron, pero, como se puede comprobar, todos ellos eran más que adecuados.

Imagino que convocar a tantos autores, algunos de cierto renombre, no ha sido cosa sencilla de gestionar, aunque el objetivo ayudase…

Gracias por darme de nuevo la oportunidad de agradecer a todas y a todos su generosidad y el que aceptaran de inmediato nuestra propuesta. No ha sido, ciertamente, una tarea sencilla, pero su disposición ha sido, como su generosidad, absoluta. De hecho se nos han quedado much@s autor@s fuera pero, desgraciadamente, no cabían todos en un solo volumen. Mariana y Víctor lo han dado todo también en este apartado. Gracias a su mediación este apartado que probablemente es el más complejo se ha resuelto y con nota.

¿Qué tal está siendo la acogida?

La acogida ha sido brutal. De hecho, fue el libro más vendido en la feria en la caseta de Esdrújula. El día 23 de abril, en la caseta central de la Feria del Libro de Granada, tuvo lugar su presentación oficial, un acto multitudinario al que acudieron más de la mitad de l@s integrantes de la antología, y en el que se leyeron muchos de sus textos, con un lleno total de público y gran repercusión en los medios. No obstante, aún está pendiente la “segunda fase”, que consistirá en darle a ‘Granada no se calla’ la difusión que se merece. En breve nos pondremos con ello. ‘Granada no se calla’ va a dar, a buen seguro, mucho de qué hablar.

¿Alguna idea para que otras ciudades andaluzas tampoco se callen?

Sin duda. En primer lugar, queremos ofrecerles nuestra colaboración a quienes se animen a hacer otro tanto en sus respectivas ciudades. Cuentan con nuestro apoyo y por supuesto hacemos la idea extensiva a cualquiera que quiera replicar y amplificar este grito tan necesario como, a nuestro modo de ver, imparable. Ojalá ninguna ciudad española permanezca callada ante uno de los peores problemas con los que nos ha tocado vivir.

‘Granada no se calla’ es tu segunda incursión literaria, aunque aquí sea como promotor de la edición, tras ‘PoeAmario’, un libro solidario que también ha ido muy bien, ¿no?

En lo estrictamente literario sí… En su día elaboré un catálogo de Enteros Postales de México en tres volúmenes, jajaja. Es mi segundo libro, pues así considero a ‘Granada no se calla’. ‘PoeAmario’ fue de algún modo mi “pasaporte al mundo de la literatura al otro lado del espejo”. Respecto a cómo ha ido, tengo que admitir no sin cierto pudor que decir “bien” es quedarse corto. Si tenemos en cuenta que es un libro de poemas de un autor completamente desconocido, que no ha tenido distribución en el circuito comercial, pues los ejemplares se han vendido en mano o en comercios de todo tipo, no solo librerías, que se han ofrecido generosamente a colaborar con la causa, y que la primera edición de 300 ejemplares apenas duró un mes y la segunda tirada, con otros 500, está próxima a agotarse, definitivamente sí, podemos afirmar que ha ido más que bien.

En ambos libros, se combina la literatura con una vocación solidaria. ¿Al animarte a publicar, qué vino primero, la parte literaria o la solidaria?

En ambos casos la parte solidaria, o solidario-reivindicativa, ha sido la que ha primado. ‘PoeAmario’ nunca habría visto la luz de no ser por el Fondo Solidario Avemariano, cuya labor en favor de los niños de los colegios del Ave María me inspiró y me impulsó a aportar mi granito de arena. En el caso de ‘Granada no se calla’ sucedió otro tanto. De un lado la inercia de ‘PoeAmario’ me situaba en una posición privilegiada a la hora de pedir la colaboración necesaria para llevar la obra término. De otro, el firme convencimiento de que hay que acabar como sea con la lacra de la violencia machista me obligaba a hacer algo al respecto. Verás, soy maestro y además maestro avemariano. Nuestro ‘leit motiv’ es “hacer hombres y mujeres cabales”, y es algo en lo que creo firmemente. Procuro transmitir a mis alumnos y alumnas la idea de que el mundo se puede cambiar y que el cambio comienza en uno mismo, pasando a la acción en la medida de nuestras posibilidades. Si quieres ser un buen maestro, no te queda otra que predicar con el ejemplo.

En ‘PoeAmario’ recuperabas poemas escritos durante años. ¿Qué te impulsaba a escribir durante este tiempo?

La necesidad de escribir, de expresar, de liberarme. Sobre todo en lo tocante a la poesía. Mi buen amigo el poeta Fernando Jaén afirma que la poesía es un arma que te permite sobrevivir en la fragilidad. Durante los años de adolescencia y (primera, jajaja) juventud, escribir poemas podía llegar a ser catárquico, terapéutico. Siempre me gustó escribir, me salía de dentro. En el colegio, cartas a los amigos, diarios, poemas… Escribir es para mí la respuesta a una necesidad interna y primitiva, además de una muy útil herramienta para conocerme y conocer el mundo.

En ese libro, hay cierto vínculo entre poesía y rock. Más allá de que las canciones incluyan letras, ¿tienen algo en común música y literatura?

La relación entre ambas probablemente es una de las más antiguas que existen. La poesía nació de la mano de la música y desde la época de los trovadores el discurrir de ambas ha sido paralelo. Quizá el Nobel de Literatura de Dylan pueda apostillar la respuesta a esta pregunta.

En lo personal, música y literatura tienen mucho que ver. Hace años que toco la guitarra en distintas formaciones, amateurs, por supuesto, me apasiona la música y entiendo que el oído que parece ser que tengo para ella me resulta de mucha utilidad, sobre todo a la hora de dotar de ritmo mis poemas, o de percibir el que tienen los de los demás.

¿Cómo sabes, si es que se sabe, que un poema está terminado, que así se queda?

Si es que se sabe… Complicada pregunta ésta. Me encuentro en la fase en la que esa circunstancia difícilmente se da. Suelo volver sobre mis poemas tras dejarlos reposar un tiempo, que a veces se mide en horas, otras en días y, en ocasiones, en meses. Durante mi recién estrenada y corta “vida literaria” he tenido la fortuna de conocer a grandes poetas y escritores, como Fernando Jaén, Gerardo Rodríguez-Salas, Carlos Allende, Jesús Montiel, Juan Carlos Friebe, José Iniesta, Alicia Choín, Antonio Praena, y de forma menos directa Ángeles Mora, Carmen Canet, Mónica Doña… De tod@s ell@s aprendo cada día. Son tan generos@s conmigo como buen@s escritor@s y personas, y me han abierto sus brazos y ofrecido sus consejos e indicaciones como si nos conociéramos de toda la vida.

Sin ir más lejos, ahora estoy terminando un taller de poesía dirigido por un grande, el poeta Juan Carlos Friebe, con el que en unas pocas semanas he aprendido tanto que mi forma de escribir y de percibir la poesía ha cambiado por completo. Tanto él como los Jaén, Allende, Iniesta, Montiel, etc., han hecho que mi nivel de autoexigencia se multiplique, como debe ser; por ello ahora soy más crítico con lo que escribo y le doy muchas vueltas a cada poema que sale de mi pluma.

Sé, bueno, creo que un poema está terminado cuando no soy capaz de modificarlo más. Soy consciente de que es lo mejor que puedo crear en este momento con los medios de los que dispongo. Eso sí, algunas veces, las menos, surgen poemas redondos que al leerlos te confirman tus sospechas: están listos.

Ahora estás preparando un segundo libro propio. ¿Qué nos puedes adelantar de él?

En primer lugar que será un “segundo primer libro”. Estoy muy orgulloso de ‘PoeAmario’, de todo lo que he logrado y se ha conseguido gracias a él, pero quisiera dejar constancia de que no fue concebido exactamente como un primer libro de poemas, sino que, como te he comentado, el proyecto solidario tuvo un peso determinante a la hora de publicarlo.

Efectivamente, a raíz de su publicación, me sobrevino, en palabras de José Iniesta, un “vendaval de palabras” que se fueron decantando en el papel de forma tosca y apresurada, de manera que en cuestión de un par de meses había escrito más del doble de lo que lo había hecho en la etapa anterior, el resto de mi vida. Curiosamente esos poemas tenían una relación intrínseca, un hilo conductor, lo que me llevó a pensar que tenía un poemario. Unos cuantos meses después y tras dejarlos reposar convenientemente, retomé la tarea y con la ayuda y los consejos de mis amigos me puse a la tarea de seleccionar y pulir ese material. Gracias a Friebe y a Carlos, por ejemplo, ahora todos los versos de ese potencial libro están medidos, cuestión que antes ni me habría planteado. Con todo lo que me han enseñado y con su guía y compañía en este camino recién reemprendido comienzo a tener una voz y una forma de escribir diferente, mejor, espero, jajaja, y en este momento estoy acabando de pulir lo que posiblemente sea mi próximo, para mí, primer libro, que respeta la estructura inicial pero que está mucho más pulido. O no, nunca se sabe. Lo sabré cuando esté listo.

¿Qué sensaciones te gustaría que se llevaran tus lectores cuando terminen un libro tuyo?

Mi mayor aspiración es que encuentren en mis versos espacios en los que reconocerse, que despierten en ellos algún tipo de emoción; que sus silencios les hablen; que puedan hacerlos suyos. Con algunos de los de ‘PoeAmario’, serendípiti, sucedió. Hay pocas sensaciones tan intensas como esa, cuando hablas con alguien que te ha leído y sentido. Nada más, pero nada menos.

Para terminar, una pregunta utópica: ¿qué libro te gustaría escribir?

En estos momentos, el libro del que te hablo. El que consiga hacer que conecte con un@s lectores potenciales que puedan decir: lo ha dado todo… Y me llega.

(Entrevista publicada en la revista de cultura andaluza contemporánea secretOlivo)

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