Comenzó como relaciones públicas en salas míticas de Almería como Sol o Venue, donde dio sus primeros pasos como DJ, y ha llegado a pinchar con el Circo del Sol y en festivales internacionales, a producir temas seleccionados por los mejores DJ del mundo y a lanzar un sello discográfico con referencias de primer nivel. Hace tres años, sufrió un grave accidente que le hizo replantearse todo y comenzó una nueva etapa como productor, haciendo lo que de verdad le gusta y disfrutando con ello.
¿Cómo fueron tus inicios como DJ?
Yo empecé a trabajar de noche de relaciones públicas en la sala Sol, firmando como Kyky. La primera vez que pinché fue en 1997, en una caseta de la Feria. Seguía trabajando en discotecas, de relaciones públicas, pero siempre que podía, intentaba pinchar. En la Sol, me subía a la cabina de los DJ, a mirar cómo lo hacían y aprender cómo se pincha de verdad. Probaba, miraba y preguntaba mucho. Después, en la Venue, cuando llegaba tarde el DJ, me ponía a pinchar, solo la primera hora. Y por las tardes, cuando estaba cerrada, iba a practicar con los platos y los vinilos.
Un verano abrió la discoteca El Tucán de La Garrofa, donde empecé de relaciones públicas pero una noche falló el DJ y ya me quedé yo de DJ. Fue el verano que Sonia y Selena sacaron ‘Yo quiero bailar’. Hicieron allí su única actuación en Almería y esa noche estuve pinchando allí con ellas. Después empecé de encargado y DJ en El Sotanillo, y ponía todo tipo de música. Y cuando cerró, entré en La Dolce Vita, primero en Aguadulce y luego unos diez años como DJ residente en el Paseo.
Y llega un momento en que comienzas a producir tus temas…
Eso ya fue en 2008, porque si querías saltar fuera, que la gente te conociese, tenías que sacar temas. Yo no sabía producir, así que me busqué un productor de Barcelona al que le conté cómo quería que fuese el tema, esto va así, aquí suena una guitarra… Y tuve la suerte de que me lo sacó el mítico Raúl Orellana en su sello. El tema era ‘Guiter dialogue’ y llegó al puesto 48 de ventas de progressive house. Y ahí comencé a firmar como JJ Mullor. Luego hice un segundo tema, ‘Fat bass’, con Tony Costa, DJ Konik.
¿Cuándo empiezas a pinchar fuera?
Yo tenía un productor amigo en Barcelona, Giovanni, que estaba en la agencia que había montado Mónica X, una de las Women DJ de ‘Crónicas marcianas’. Él le habló de mí y ella me metió en su agencia. Ahí es donde di el pelotazo, porque mi estilo a la hora de pinchar se adaptaba más a los bolos que le iban saliendo.
¿Cuáles han sido tus momentos cumbre?
Hay varios. Uno es cuando me llamaron para pinchar en una fiesta de Cutty Sark, que era un espectáculo con el Circo del Sol y un DJ, en las naves de la Feria de Valencia, ante 9.000 personas. Fue un espaldarazo profesional. Otro es cuando mi amigo Dani Sbert me llamó para pinchar en una fiesta techno en la BCM de Mallorca, que es una de las discotecas más grandes y top del mundo, aunque lo que yo hacía era un rollo más house. Pero hice una sesión de techno bastante buena ante 5.000 personas. A la gente le encantó. Al final, lo que siempre me ha gustado es pinchar y me divierto haciéndolo. Además, empecé a ver que el techno me motivaba más que el house.
¿Cómo das el salto a crear tu propio sello?
Me había puesto a aprender a producir, para hacer mi propia música, y me dije que quería tener un sello discográfico. Tardé dos años en darle forma porque, como decía mi abuelo, “las cosicas, bien hechas”. Tenía que tener productores que sacasen música en mi sello y que fuesen medianamente conocidos, hacer yo música en condiciones para poder sacarla, tener un nombre chulo y una lista de ‘promos’ para conseguir que DJ famosos pincharan música del sello en sus sesiones y me dieran feedback. En Supermarket he sacado temas de productores famosos como Jerry Ropero y también de gente que en ese momento no era nadie, pero yo lo que escuchaba de ellos me molaba un montón, y hoy son DJ y productores supertop, como Guille Placencia. Además, empezamos a hacer fiestas del sello y eso llevó a que nos llamaran del festival Ohm, en la isla de Hvar, en Croacia, con artistas muy top de todo el mundo, como Satoshi Tomiie, Umek o Paco Osuna, para hacer una fiesta Supermarket.
¿Son imprescindibles las redes sociales para triunfar como DJ en la actualidad?
Son imprescindibles por el momento de la industria pero están trayendo más malo que bueno. Ahora mismo cualquiera puede ponerse un disfraz, se compra una controladora, un ordenador, hace como que pincha, empieza a comprar seguidores y a vender la moto. Y luego ves las sesiones que hace y dan vergüenza ajena. La gente hoy en día no valora el trabajo del DJ. Cuando yo empezaba, el poco dinero que ganaba, me lo pulía en comprar discos. Cada semana llegaban a la tienda diez o doce temas y tenía dinero para comprar dos, así que tenía que elegir muy bien. Ahí entra el criterio musical. Hoy en día, no hay criterio musical, porque todo el mundo pincha el Top 50 de Spotify.
¿Cómo está siendo tu nueva etapa?
Como DJ, estoy pinchando en el restaurante La Consentida, deep-house y house. Y como productor, después de haber conseguido tantas cosas como JJ Mullor, como salir en recopilaciones de MTV, de Ministry of Sound, de Blanco y Negro o estar desde 2014 con MusicAllStar de Spinning Records, uno de los sellos más importantes de música electrónica en el mundo, tras el accidente que tuve en 2023 me replanteé muchas cosas. He creado el alias Gömbök Project para hacer hardgroove, un techno tribalero, con muchas percusiones y rollo funky, con mucho ritmo. Se nota que estoy feliz con lo que estoy haciendo y a la gente le está gustando porque le estoy poniendo pasión. Antes hacía cuatro o cinco temas al año y ahora, en lo que llevo de año, llevo publicados 16 y tengo por lo menos 25 temas terminados para publicarlos.
(Entrevista publicada en el número de junio de 2026 de la revista Foco Sur).


Deja una respuesta