El Centro Andaluz de la Fotografía expone ‘Misión Andalucía’, un proyecto propio en el que ocho prestigiosos fotógrafos andaluces muestran el paisaje rural de la región al margen de estereotipos.
Una nueva mirada al paisaje rural andaluz, capturado por ocho de los más relevantes fotógrafos de la tierra, es lo que propone el proyecto ‘Misión Andalucía’. La iniciativa del Centro Andaluz de la Fotografía (CAF) y el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) cobra vida en un archivo de cerca de 350 imágenes de las que una selección de 120 se expone en la sede del CAF hasta el 24 de mayo.
María Clauss (Huelva, 1969), Santi Donaire (Jaén, 1988), Manuel Espaliú (Sevilla, 1970), Susana Girón (Huéscar, 1975), David Jiménez (Alcalá de Guadaira, 1970), Laura León (Sevilla, 1976), Pablo López (Granada, 1984) y Julián Ochoa (San Fernando, 1961) son los ocho fotógrafos que participan en este proyecto, el primero de este tipo que se produce en Andalucía. Juan María Rodríguez, director del CAF, es el comisario de la muestra, que ha contado con la dirección científica de Silvia Fernández Cacho, responsable del Laboratorio del Paisaje Cultural del IAPH.
Los ocho fotógrafos han recorrido más de 40 entornos naturales en otras tantas comarcas, capturando con sus cámaras altiplanos, desiertos, serranías, campiñas, valles, vegas, playas y marismas. Cada uno estaba encargado de unas zonas concretas, que ellos mismos eligieron entre los lugares propuestos. El resultado es una colección de imágenes que “contribuirá a una modernización de la mirada pública sobre el paisaje andaluz, alejándose de tópicos para subrayar su dimensión patrimonial y sus huellas culturales, etnográficas y geográficas”, aseguraba Patricia del Pozo, consejera de Cultura y Deporte, en la inauguración de la exposición.
Compromiso con la creación
‘Misión Andalucía’, concebida como las originales misiones fotográficas que se desarrollaron en los albores de la fotografía, en el siglo XIX, “tenía que despegarse de la inmediatez del fotoperiodismo y tampoco podía ser una baraja de postalitas”, señalaba Juan María Rodríguez en la inauguración. Al mismo tiempo, añadía, “debía esquivar el ejercicio gélido de un documentalismo frío que careciera de plasticidad y una cierta belleza”. La intención era producir una obra “coral, autoral y subjetiva, que, siendo realista, también tuviera una carga conceptual, simbólica y poética”.
La colección de 350 imágenes capturadas por los ocho fotógrafos “no aspira a ser una cartografía definitiva”, aseguraba Rodríguez, sino que es una mirada “a Andalucía cogida en un momento histórico determinado, 2025. Hoy ya es diferente”. El resultado es una exposición que, añadía el director del CAF, “nos habla del paisaje, pero también nos habla del excelente momento de la fotografía andaluza”.
Asimismo, este proyecto confirma el propósito del CAF de invertir recursos en la producción de exposiciones. “Con ‘Misión Andalucía’, el CAF proclama su compromiso con la creación”, destacaba Rodríguez, que remarcaba que no “no somos solo un centro de exposiciones, también producimos”. Esta producción, además, incluye un extenso catálogo diseñado por Juan José Justicia, prologado por el escritor David Uclés.
La esencia de los paisajes
Uno de los fotógrafos que ha disparado su cámara en la provincia de Almería es David Jiménez, que venía de exponer su serie ‘Roma’ en el CAF, a la que precisamente ha relevado ‘Misión Andalucía’. “Hace 30 años que vengo al Cabo de Gata, sobre todo a esa zona, y este proyecto me ha permitido descubrir el resto de la provincia, que me ha parecido alucinante, maravillosa, muy variada, muy rica, con un montón de parajes que yo no conocía”, cuenta a Foco Sur.
Jiménez reconoce que “era un reto el fotografiar el paisaje como un espacio no tanto por su belleza, porque no son postales, sino buscando una belleza quizás más compleja, explorar su esencia, la atmósfera y la naturaleza de ese paisaje”. El trabajo “ha sido muy apasionante”, asegura, y añade que, para realizarlo, han tenido “mucha libertad”. Por todo ello y el resultado obtenido, está “muy contento con el trabajo que hemos hecho entre todos”.
Susana Girón ha trabajado en el Altiplano granadino, la costa de Granada y Málaga y la zona de la Alpujarra y Filabres en Almería. Ella destaca que esta colección de imágenes “es una cápsula del tiempo en la que en un determinado instante, simultáneo en toda Andalucía, ocho personas han dado una mirada sobre las formas de vida, el uso del paisaje, el patrimonio, el territorio”. Estas fotografías muestran “lo que era en su momento, pero ¿cómo lo miraremos dentro de 50 años? Esa mirada creo que le aporta mucho más valor a este proyecto”.
En este sentido, Girón considera “muy interesante trabajar desde el vínculo que establece el ser humano con el paisaje”, ya que “al ser parte del paisaje, generas tensión y, a veces, esas tensiones ya forman parte de ese paisaje, a veces para bien y a veces de manera más agresiva o discordante. A mí me parece interesante jugar con ese concepto”.
La luz del verano
Manolo Espaliú ha recorrido zonas de la Serranía de Cádiz y de Málaga con su cámara. Cuenta que han seguido unas pautas marcadas por el IAPH: “Nos daban la manera de catalogar determinados paisajes en función de tipología, de geología, de usos”. A partir de ahí, cada uno eligió las comarcas donde desarrollaría su trabajo. Antes de disparar la cámara, explica, tuvo que realizar “un trabajo previo de localización de los puntos que quería fotografiar”.
El fotógrafo revela además algunos de los problemas que tuvo que solventar, como tener que fotografíar en verano, en plena ola de calor y calimas. “Teníamos un hándicap importante porque la luz era tremenda, como no fuera a primerísima hora de la mañana o a última hora de la tarde”, explica. Eso les da a sus fotografías un aspecto particular: “Son todas como muy claras y blanquecinas, un poquito difusas, pero es lo que quería mostrar realmente”, reconoce.
En la misma línea, Laura León señala que “el trabajo lo hemos tenido que desarrollar en una época del año bastante poco agradecida, en verano, en condiciones duras”. Una época, además, que “condiciona la luz y la textura del paisaje” que se captura en las fotografías. A pesar de todo, León asegura que ha habido “momentos brillantes” precisamente porque las fotografías se tomaron en verano, “como los embalses y playas fluviales, que hacen que la gente participe y le dan una connotación un poco distinta al paisaje”.
La fotógrafa señala que ha sido “un privilegio formar parte de este proyecto tan interesante, que combina paisaje y cultura”. Y apunta que, “en esos territorios que en un momento dado podemos llegar a atravesar de forma natural, haber cambiado la mirada cotidiana por la mirada fotográfica ha sido una experiencia muy enriquecedora”.
Generar conexiones
Pablo López explica que “un trabajo como este requiere muchas horas de trabajo de campo, de estar en el paisaje, recorrerlo”. Asimismo, apunta que “en la fotografía, nos sometemos a las condiciones y los encuentros inesperados”. En este sentido, añade, “cuando uno fotografía paisajes, el paisaje es el tema pero también el escenario donde suceden ciertas cosas que uno no conoce previamente”. Asimismo, cuenta que, a la hora de fotografiar paisajes, hay que ver “cómo se va transformando con la luz”. Por eso, él se acercaba a las localizaciones que tenía que capturar a primera hora, “para ver cómo va evolucionando el paisaje a lo largo del día, porque se transforma mucho”.
El fotógrafo asegura que la exposición “es muy interesante porque descubres una constelación de miradas y experiencias del resto de compañeros, y las asociaciones que se generan entre las imágenes, donde la parte del diseño de Juanjo Justicia ha sido clave para generar esas conexiones”. En esta línea, añade que “al ser un proyecto colectivo, la selección final no la conocíamos hasta el último momento y la sensación es la de estar ante un puzle muy complejo, muy difícil de hacer, con miradas muy distintas con las que se van haciendo relaciones, que los espectadores podrán descubrir”. Por eso, concluye, “es un trabajo que se presta mucho a la interpretación”.
Para Santi Donaire, “el proceso ha sido un desafío”. En primer lugar, “porque es una responsabilidad analizar el paisaje andaluz, que es tan diverso y variado, y salir de los estereotipos”. Y también, añade, es “un desafío humano, porque hemos trabajado con unas temperaturas potentes y ha habido que buscar el componente humano, porque en las horas de calor nos escondemos en las sombras”. En este sentido, cuenta que “ha sido un redescubrimiento del paisaje”. Algunos de los fotógrafos participantes han trabajado en sus zonas natales, que “hemos redescubierto”, pero también han tenido que fotografiar otras zonas que no conocían. “Por un lado era redescubrir y, por otro, llegar con ojos nuevos”, asegura Donaire.
Este fotógrafo tenía claro que la exposición le iba a gustar, “porque poner a ocho fotógrafos y fotógrafas a retratar el paisaje andaluz, con el nivel que tienen mis compañeros, sabía que iba a salir bien”. Asimismo, añade que “el CAF y Juanjo Justicia han hecho una selección maravillosa y cualquier andaluz y andaluza va a disfrutar muchísimo con esta exposición”.
Este recorrido por los paisajes andaluces revelados por la mirada de ocho de los mejores fotógrafos de nuestra tierra permanecerá en las paredes del CAF hasta el 24 de mayo de 2026. Después, se quiere llevar al resto de provincias. Y todo el fondo documental, las más de 300 fotografías tomadas por el equipo de fotógrafos participantes en ‘Misión Andalucía’, formará parte del catálogo del CAF y estará también a disposición del IAPH para su trabajo de divulgación.
Homenaje a María Clauss
La fotógrafa María Clauss, una de las participantes en ‘Misión Andalucía’, fallecía en el trágico accidente ferroviario de Adamuz junto a su marido, el periodista Óscar Toro. No pudo, por tanto, ver expuesto el trabajo realizado junto a sus compañeros, su última obra. En la inauguración, Juan María Rodríguez, director del CAF, revelaba con voz entrecortada que, cuando le propuso colaborar en el proyecto, ella tenía dudas. “María creía que este reto le superaba, y ya se encargó ella de desmentirse a sí misma”, contó. La exposición cuenta con 19 imágenes de la fotógrafa, una de ellas, en Riotinto, señalada por varios de sus compañeros como una de las que más les han sorprendido de la exposición. “Hemos tenido la suerte de compartir con ella el que probablemente sea su mejor y último legado”, aseguraba Juan María Rodríguez.
Cuando finalice la exposición, a finales de mayo, esas 19 fotografías formarán parte de una exposición retrospectiva de María Clauss que la Junta de Andalucía tiene previsto organizar en Huelva, de donde era la fotógrafa. “Esta muestra constituye un reconocimiento a una trayectoria marcada por el compromiso con la memoria, el territorio y la identidad y que tendrá su extensión en el Museo de Huelva, donde está previsto exponer específicamente su contribución a este proyecto, como homenaje a la fotógrafa y gestora cultural, que siempre mantuvo un fuerte compromiso con su tierra y sus gentes”, anunciaba Patricia del Pozo, consejera de Cultura y Deporte, en la inauguración de ‘Misión Andalucía’.
(Reportaje publicado en el número de abril de 2026 de la revista Foco Sur).


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