De pequeña comenzó su afición por el flamenco gracias a su abuelo, ha pasado por los programas ‘Tierra de talento’ y ‘La Voz Kids’ y en 2025 ha ganado la modalidad de Cante en el Circuito Andaluz de Jóvenes Flamencos. Celia Ortega es, a sus 16 años, una de las grandes promesas, ya realidad, del cante jondo en Almería.
¿De dónde te viene el alma flamenca?
En realidad, en mi familia nadie canta, nadie baila y nadie toca, pero sí es verdad que en la familia de mi padre son un poco más aficionados al flamenco, mis abuelos paternos, que les gusta todo lo que es el mundo del arte y el flamenco. La verdad es que tampoco se me ha inculcado desde pequeña, con lo cual es algo que ha nacido en mí, como una semilla y una florecilla. Pero realmente no sé, no sé de dónde viene porque para mí no viene de ningún lado.
¿Cuándo empezaste a cantar?
Empecé a cantar con unos seis o siete años porque mi abuelo estaba malo y yo dije: “Ah, pues mira, escucho una canción y te la voy a cantar”. Y mi abuelo se reía de mí, como diciendo: “¿Qué va a cantar tú, si tú no cantas en la vida?”. Y me puse a cantar y me dijo: “Ah, vaya, que sí parece que hay algo”. Dijo: “Venga, que te voy a llevar a no sé qué”. Y entonces ya empecé a ir a peñas, a escuchar flamenco… y hasta ahora.
Y ahora has ganado la modalidad de cante del Circuito de Jóvenes Flamencos de Andalucía. ¿Cómo se vive eso?
Cuando llegué a la semifinal, en Jaén, y vi a quién tenía… Porque yo no tengo padrino, a mí nadie me arropa. Pero creo que es un miedo que hay que pasarlo porque realmente hay mucha gente que ha empezado como yo, que no tenía a nadie y ahora están en grandes escenarios. Yo voy pasito a pasito.
El premio incluía actuar en el Teatro Central de Sevilla y en el Auditorio Nacional de Música de Madrid. ¿Qué lugares donde te gustaría cantar tienes pendientes?
A mí las peñas me encantan, me gusta más el ambiente de una peña que el de un gran teatro. Es verdad que los teatros albergan mucha más gente, pero realmente en la peña es donde a mí me gusta cantar. Pero sí es verdad que me encantaría cantar en una Bienal de Sevilla. Creo que es lo que casi todo flamenco quiere; eso y el Festival de Jerez. Son dos cosas que me ilusiona pensar que algún día puedo llegar a hacerlas.
¿Qué cantaores o cantaoras son tus favoritos?
A mí me gusta mucho el cante más antiguo. Me gustan Chacón, Pastora Pavón, pues al final son referentes de lo que yo creo que es la base del flamenco, que hoy en día hacen todos los grandes artistas, aunque luego cada uno a su forma, pero realmente viene de la misma rama.
En Almería hay cada vez más artistas jóvenes que van teniendo un nombre. ¿A cuáles destacarías?
Sí, hay, hay muchísima gente como yo, que le gusta todavía lo clásico, lo jondo, lo de siempre. Y aquí en Almería hay ejemplos de ello. Por ejemplo, tenemos a El Genial, que es un pedazo de cantaor, que canta increíble. Y muchos cantaores que son chicos más o menos jóvenes y hacen los cantes por derecho.
Entonces, esas fusiones, por ejemplo con el jazz, no te van…
Pues mira, la verdad es que estuve en un seminario de flamenco jazz, que yo iba muy renegando, porque no quería ir, porque eso para mí era matarme. Pero es verdad que el flamenco jazz es un mundo muy chulo. No es lo que se espera escuchar en una peña, porque tú en una peña no vas a escuchar eso, pero es verdad que abre más el mundo a un flamenco un poco más novedoso, no tanto lo de siempre. Y es una manera de que entre el flamenco de otra manera.
¿Crees que el flamenco almeriense está poco valorado, tanto aquí como fuera?
Yo creo que sí está poco valorado, porque, como decimos, Almería casi no es Andalucía, está más pegada allá. Pero es verdad que fuera también se tienen las típicas cositas de decir: “No, es que el cante de Sevilla, el cante de Jerez”. Es verdad que son la cuna, pero más allá de la cuna siempre hay algo que reluce, ¿sabes? No tiene por qué ser todo en Sevilla y Jerez; ese núcleo que hay ahí, de Córdoba, guitarra, Jerez y Sevilla, cante… No tiene por qué.
¿Y de aquí, a quién habría que darle más voz?
Yo creo que aunque ahora mismo la Federación de Peñas está haciendo una buena labor, sí se tendrían que abrir un poco más las peñas, porque son como los núcleos más cerrados del flamenco, y darle más voz a los de aquí. Hay niños jóvenes que están empezando y se pueden abrir a darles esa oportunidad. No necesitamos que una peña nuestra traiga a un cantaor de Sevilla o de Jerez para que se demuestre el cante, porque aquí tenemos.
¿Qué es para ti el flamenco?
Para mí el flamenco es mi vida. No lo puedo describir de otra manera, porque realmente es todo. Es mi vida, lo que pienso en cada momento. Lo que no soy capaz de expresar, lo expreso cantando. Es como una parte de mi corazón que está fuera de mi cuerpo.
¿Cómo fue la experiencia de pasar por la tele, en programas como ‘La Voz Kids’?
Es totalmente diferente, ya que allí me junté con personas que eran todas muy artistas, porque cantaban todos muy bien, pero cada uno cantaba una cosa diferente. Fue un poco raro y difícil en algún momento, porque las cámaras agobian, es mucha gente, y luego está la presión de conocer a un famoso, y que no se me dé la vuelta… Pero bueno, son cosas que al final se pasan. Antes, cuando estuve en ‘Tierra de talento’, que tenía 13 años, también fue una experiencia bonita, pero es verdad que era más chica y creo que incluso lo llegué a pasar peor, porque me veía muy pequeña y me daban cantes muy grandes. Tuve que cantar por soleá, que es como el cante madre del flamenco y tienes como ese miedo. Pero creo que merece la pena ir a la tele, porque te da mucha visibilidad.
(Entrevista publicada en el número de febrero de 2026 de la revista Foco Sur).


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