Vecinos, asociaciones, empresas y administraciones almerienses han colaborado con la recuperación de las zonas afectadas por la DANA en Valencia como voluntarios o enviando productos de primera necesidad.
La tragedia que asoló Valencia el 29 de octubre ya forma parte de la historia negra de catástrofes naturales más devastadoras en nuestro país. Con un balance de al menos 220 fallecidos, varios desaparecidos y decenas de localidades afectadas, el dolor ha vuelto a sacar lo mejor de los almerienses, que se han volcado en masa para prestar su ayuda a las víctimas de la riada provocada por la DANA.
Esta ayuda ha llegado a Valencia de distintas formas, tanto presencial, con voluntarios ayudando en las tareas de limpieza y gestión o cocinando para los afectados y los voluntarios, como desde sus casas, enviando lo que han podido: dinero, alimentos, bebidas, artículos para bebés, juguetes, material sanitario… Cualquier llamamiento emitido desde distintas entidades ha contado con la respuesta decidida de los vecinos de Almería, que saben lo que es sufrir una catástrofe de este tipo.
La provincia tiene experiencia en este tipo de sucesos, como las riadas de 1973. Y, con la suerte de no contar con víctimas mortales, ha sido una de la provincias más afectadas por las últimas dos DANAs, con innumerables daños materiales en la zona de Poniente, sobre todo en infraestructuras, vehículos e invernaderos, destrozados por la granizada de El Ejido del día anterior a la tragedia de Valencia y en la DANA que anegó autovía, carreteras y calles en Vícar, La Mojonera y Aguadulce dos semanas después.
Las borrascas han arrasado buena parte de la producción de los invernaderos del Poniente y causado numerosos daños en viviendas y vehículos de particulares. Un golpe a la economía de la zona y la provincia que no ha impedido que los propios vecinos de El Ejido, Roquetas de Mar o Adra hayan contribuido a hacer más llevadera la vida de los valencianos afectados por las riadas.
Apoyo psicológico
“Cuando se activó la emergencia yo estaba de vacaciones y no dudé en colaborar porque lo que estaba viendo por la televisión me parecía aterrador”, explica Patricia Martínez, voluntaria de Cruz Roja Almería que ha formado parte del Equipo de Respuesta Inmediata de Emergencias para la atención psicosocial . “Los primeros días, las personas estaban en estado de shock luchando por su supervivencia”, añade, “cuando les ayudábamos en aspectos materiales y de limpieza ya nos contaban qué situaciones angustiosas estaban viviendo y así podíamos ayudarles”.
Patricia Martínez cuenta que “una vez que sus atenciones básicas comenzaron a estar cubiertas, como alimentación, higiene y lugar donde dormir, ya sí nos pedían directamente apoyo psicológico. Muchas de estas personas tienen pesadillas, la que más se repite es que mueren ahogados en el barro”. Por ello, asegura, “la ayuda psicosocial es muy importante ahora, no debe dejarse, esto acaba de empezar”.
La voluntaria asegura que “a veces te sientes un poco impotente porque quieres hacer más y no puedes” y recuerda a un matrimonio de Paiporta, Pepa y Paco, a los que visitó a diario desde el día que la encontraron a ella en la calle, con serias dificultades para avanzar a causa del barro. “Nos hizo mucha ilusión poder entregarles unas botas de agua que tanto necesitaban”, recuerda.
Desde el inicio de la tragedia Cruz Roja Almería ha movilizado a 30 voluntarios de las áreas de logística, atención sanitaria y atención psicosocial, que se han desplazado a Valencia para colaborar en las zonas más afectadas por la DANA.
Bomberos voluntarios
Entre los primeros en viajar a Valencia han estado también los bomberos de la provincia de Almería. Del Consorcio de Bomberos del Levante viajaron 14 efectivos para ayudar en las labores de recuperación. A Valencia se llevaron un camión grua, un puesto de mando, un remolque bomba para realizar achiques y materiales para el desescombro, entre otros instrumentos.
El Servicio de Extinción de Incendios de la capital también ha viajado a Valencia, en cinco equipos de diez bomberos que se han ido relevado para ayudar en las tareas de limpieza y rescate. Estos voluntarios han utilizado días de sus vacaciones para poder ir a ayudar a los damnificados por la DANA en Valencia. Hasta allí viajaron equipados con equipos como una bomba rural pesada, un furgón para el transporte del material, vehículos todoterreno, material de excarcelación para rescates y equipos de desagüe.
Los fontaneros del Servicio Municipal de Aguas de Almería, gestionado por Aqualia, también han viajado a Valencia. En este caso, han sido equipos de dos profesionales, que se han ido rotando cada semana mientras ha sido necesario. A la zona han llevado además material de trabajo como grupos electrógenos, una motobomba de achique, radiales, herramientas de mano, rollos de tubería plástica y multitud de piezas para reparaciones.
Desde El Ejido, también dedicaron sus días de descanso 16 agentes de la Policía Local, que estuvieron colaborando en Alfafar, una de las localidades más afectadas por la DANA. Los agentes voluntarios viajaron en cinco vehículos policiales equipados con EPIS, guantes, mascarillas, picos y palas. Allí estuvieron trabajando en turnos de doce horas en tareas de seguridad, limpieza y logística. Y otros seis agentes de la de Roquetas de Mar estuvieron ayudando Catarroja, también en sus días de descanso.
Solidarios por toda la provincia
Una de las localidades que más se ha volcado con las víctimas de la DANA has sido Roquetas de Mar, que en los primeros días tras la tragedia enviaba tres tráilers con productos de distinto tipo donados por los vecinos del municipio. En total, sumaban cerca de 100 pallets con alimentos no perecederos, leche, productos de limpieza, botas, útiles de higiene personal, pañales y otros productos para bebés, comida para animales, gel hidroalcohólico, guantes, mascarillas y lejía.
En la capital, en menos de una semana se recogían 5.000 kilos de material y productos de limpieza e higiene en el espacio dispuesto para ello en el Palacio de los Juegos Mediterráneos, en una acción puesta en marcha por los Scouts Católicos de Almería, Grupo Caparrós Nature, Onduspan y Acciona, con la colaboración del Ayuntamiento de Almería. Se donaron, entre otros productos, cepillos, lejía, papel de cocina, bolsas de basura, pañales tanto de bebé como de adultos, botas de agua, productos de limpieza, toallitas, geles, champús y geles hidroalcohólicos.
María del Mar Vázquez, alcaldesa de Almería, anunciaba además una aportación directa de 100.000 euros del Ayuntamiento de Almería a través de Cruz Roja para ayudar en las actuaciones de emergencia en las zonas de la Comunidad Valenciana afectadas por la DANA.
Desde Adra también partieron tres camiones con ayuda para los afectados por la DANA, cargados de productos donados por vecinos solidarios del municipio. Además, un numeroso grupo de voluntarios se dedicó varios días a empaquetar los productos, antes de realizar el envío, que fue posible también gracias a la colaboración de la empresas Los Capilleros, Toledano Fresh y Ricardo Pintor, que cedieron sus camiones para el transporte de los productos donados.
En estos camiones se enviaron productos de primera necesidad, mascarillas, herramientas, botas de agua y otras prendas de ropa, productos de limpieza y comida no perecedera, entre otros.
El Ejido se sumó también a esta ola de solidaridad donando ropa, alimentos no perecederos, agua, productos de limpieza e higiene, pañales y comida de bebé y comida para animales, que voluntarios de Protección Civil se encargaron de recoger, clasificar y empaquetar para enviarlos a Valencia en tráilers.
A las aportaciones de los vecinos de El Ejido, hay que sumar las donaciones económicas realizadas por más de veinte empresas del sector de la comercialización y la exportación y de El Corte Inglés. En total, recaudaron más de 85.250 euros para adquirir alimentos y productos. Toda esta mercancía donada en El Ejido se envió a Puebla de Farnals, desde donde la Asociación de Futbolistas de Valencia la repartió entre los distintos municipios afectados.
En Níjar también se puso en marcha una campaña solidaria, impulsada por las empresas locales Imprenta García Impresores y Transportes Hermanos Hernández. En este caso, se donaron palas, rastrillos, capazos para el barro, papel higiénico, productos no perecederos, pan de molde, detergente, zumos, guantes, bolsas de basura, gafas de sol, calzado y mascarillas, destinados a los voluntarios que estaban realizando las tareas de limpieza en los municipios afectados.
Iniciativas solidarias
En Níjar, además, el Ayuntamiento decidió dedicar más de la mitad de la recaudación del torneo de fútbol Níjar Súper Cup a colaborar con la recuperación de las zonas afectadas por la DANA. Con este gesto solidario, el Ayuntamiento de Níjar quiso apoyar a las zonas que estaban pasando por esos momentos difíciles, al tiempo que visibilizaba que el deporte puede ser una herramienta de unión y de trabajo en equipo, aseguraron desde el propio Consistorio nijareño al dar a conocer la noticia.
Otra prueba deportiva solidaria es la de las Seis Horas Non Stop, que organiza el Centro Comercial Torrecárdenas con la Fundación Jesús Peregrín. Es un evento benéfico desde su nacimiento, y este año pensaba dedicar su recaudación a la reconstrucción de un comedor para niños acogidos por las misioneras de Divina Infantita en Kiserian, en Kenia, pero la tragedia de Valencia hizo que la organización optase por dividir la recaudación y destinar una parte a ayudar a los damnificados por la DANA.
Otra iniciativa solidaria del Centro Comercial Torrecárdenas, en colaboración con la asociación El Saliente, ha sido la recaudación de fondos para los afectados por las borrascas en Valencia organizada durante la jornada de encendido de la decoración navideña del centro comercial.
La Geoda de Pulpí también aportó su grano de arena abriendo un lunes, que está cerrada, para dedicar la recaudación de ese día a las víctimas de Valencia.
Asimismo, Vellsam Materias Bioactivas mostró su lado más solidario y, gracias a su plantilla, llevó a cabo la donación de mascarillas y material de protección, así como de 720 litros de gel hidroalcohólico, para aumentar la seguridad y protección frente a posibles focos de infección de los vecinos y los voluntarios desplazados a la zona afectada por la DANA.
La multinacional almeriense, con sede en Tabernas, se encargó además de llevar hasta Valencia un camión y una furgoneta con productos de alimentación, ropa e higiene, bienes de primera necesidad donados por los vecinos de Vícar en uno de los puntos de recogida habilitados en el municipio.
La ola solidaria de Almería ha sido posible también gracias al trabajo menos mediático de pequeñas empresas y asociaciones almerienses. Es el caso de las familias del CEIP Virgen de Loreto de la capital, que a través de la AMPA del centro enviaron material a distintas localidades de Valencia, como Paiporta o Algemesí.
De igual forma, en el Centro de Educación Infantil Arrecife han recibido donaciones de materiales para enviarlo, en varios viajes, a las guarderías destrozadas en Valencia. La academia de idiomas Happiness también puso en marcha una campaña para recoger ropa y otros artículos de primera necesidad, llenando tres camiones. Y la Grada Joven del UD Almería se movilizó para recoger productos de primera necesidad.
Todos ellos, y otras muchas asociaciones, entidades y particulares han hecho posible esa ola solidaria con la que Almería ha querido hacer un poco más sencilla la recuperación de las zonas afectadas por la tragedia en Valencia.
Hostelería almeriense solidaria
La tragedia que ha asolado Valencia como consecuencia de la DANA ha despertado el lado más solidario de los almerienses, también en el sector de la hostelería. Desde aquí salía un equipo con ropa y alimentos, por iniciativa del cocinero Héctor García, del restaurante Katsu Izakaya, con la colaboración de la asociación Almería Gastronómica, varios restaurantes y ASHAL. El 31 de octubre por la tarde, alquilaban una furgoneta de gran tamaño y la llenaban de alimentos, agua y ropa. Una vecina del cocinero se sumó a la comitiva con su propia furgoneta y partieron hacia la zona afectada, con el hijo de ella y la pareja de él. Llegaban de madrugada a Alfafar y se establecían en el CEIP La Fila de este pueblo, uno de los más devastados por la DANA.
“El primer día empezamos haciendo patatas a lo pobre y arroces”, cuenta Héctor García, valenciano que lleva cinco años en Almería y que ha visto cómo la tragedia le tocaba de cerca, en la zona en la que creció. “Hemos desplegado un puestecito como cocina base para abastecer a toda esta zona y todos los vecinos que quieren y que necesitan comida van viniendo”, explica.
El sábado, gracias a una aportación económica de la asociación de hosteleros de Almería, ASHAL, volvieron a llenar la furgoneta con “proteínas, frutas, verduras, para poder seguir cocinando”. Asimismo, recibieron aportaciones económicas y de materia prima de particulares. Con lo que han comprado, estuvieron hasta el domingo preparando “bocadillos, sándwiches y comida caliente”.
Ese domingo, volvió a saltar la alerta y ya en la madrugada del lunes, el chef volvió a Almería para recargar y regresar de nuevo a Valencia. La empresa de alquiler del vehículo, Playcar, se la cedió por el tiempo que necesitase. En Almería, había corrido la voz en el sector y entre los amigos, que dieron donativos y montaron puntos de recogida de productos en el restaurante, en la farmacia colindante y en la pastelería Bako Pastry de Huércal de Almería. Ginés Peregrín, La Casualidad, Ecoalimentos, Mediterránea o La Villa de Agua Amarga son otras de las empresas y establecimientos que ayudaron.
Al final, partieron el martes nueve furgonetas con todo tipo de productos. En este segundo viaje, que se prolongó una semana, le acompañaron varios cocineros de distintos establecimientos de la provincia y algunos amigos. Y ya en Valencia, se les sumó gente procedente de esta provincia, de Barcelona, de León, de Bilbao y de La Rioja, entre otros lugares. En esta ocasión, se establecieron en Benetúser, mientras la cocina en el colegio de Alfafar continuaba activa con voluntarios.
En Benetúser, montaron el dispositivo en el bar de la Casa de Cultura, con 40 voluntarios. “Hicimos una lista con la gente que no podía valerse por sí misma, niños y gente mayor, y todos los días cocinábamos y repartíamos la comida y los productos a sus casas”. Así, estuvieron atendiendo a unas 200 personas durante cinco días. Y además, montaron varios puntos de recogida donde abastecían a “bomberos, policías, voluntarios y gente del barrio que sí podía llegar”. Entre ambas estancias, repartieron más de 20.000 raciones.
Ahora, desde Almería, este movimiento solidario que nació por iniciativa de Héctor García y se extendió entre la hostelería almeriense, sin cuya ayuda reconoce que no habría sido posible todo el trabajo que han conseguido llevar a cabo, continúa aportando ayuda para la recuperación de las zonas afectadas por la DANA. Así, han enviado juguetes para los niños y, ya de forma personal Héctor con su pareja y con su socio David, están recopilando material escolar para llevarlo a Valencia.
(Reportaje publicado en el número de diciembre de 2024 de la revista Foco Sur).


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