Vuelta presencial a las aulas

Vuelta presencial a las aulas

Comienza un nuevo curso, el segundo programado teniendo en cuenta la pandemia, y lo hace con más optimismo que el que profesores y familias tenían hace solo un año. La experiencia del último curso, la vacunación de docentes y la recuperación, donde no hubo, de las clases presenciales son los principales motivos para confiar en la buena marcha de las clases y en que no haya sobresaltos sanitarios ni de otro tipo.

En septiembre de 2020, la incertidumbre con la pandemia, que comenzaba a escalarse de nuevo con la segunda ola, la inexperiencia previa en protocolos sanitarios, la previsible actitud descuidada del alumnado, sobre todo el más joven, y la falta de recursos materiales y humanos hacían presagiar un año terrible, con cierres de centros, focos de infección en el aula y materias desaprovechadas y sin impartir. Un año perdido para los alumnos. Pero al final, los temores no se cumplieron y aunque hubo cierres temporales de aulas y centros, no se llegó a lo que se presagiaba, sobre todo por la sorprendente respuesta de los niños y niñas, que mostraron una madurez, por lo general, impropia de su edad y siguieron los protocolos a rajatabla.

Incluso la docencia online, otro desastre según las previsiones, ha acabado siendo menos mala de lo que cabría esperar, con un alumnado que ha respondido, en mayor o menor medida, sacando adelante las asignaturas. Pero con la dificultad de muchas familias para poder conectarse desde casa, cuando había más de un hijo en la misma situación y no había suficientes ordenadores, lo que obligaba a algunos a tener que seguir las clases desde el móvil. Y también, la imposibilidad de hacerlo para aquellos con menos recursos, víctimas de la brecha digital, que no contaban con conexiones ni dispositivos en sus casas.

Todos estos problemas serán cosa del pasado en un nuevo curso en el que, si la pandemia da un respiro gracias al aumento de la vacunación entre la población, los alumnos irán a clase a diario, aunque se mantengan los protocolos de seguridad. Solo la inclusión de un municipio en los niveles 3 o 4 de alerta sanitaria daría la potestad al centro educativo para recuperar la semipresencialidad, en cualquiera de sus variantes, para los niveles finales del sistema educativo, Tercero y Cuarto de la ESO y Bachillerato.

Profesores y alumnos responsables

“En septiembre del año pasado éramos bastante pesimistas, pero luego la realidad nos sorprendió gratamente, ya que el número de contagios en el centro ha sido escaso”, asegura José Miguel López Alonso, jefe de estudios del IES Las Marinas de Roquetas de Mar, que entre otros motivos, apunta a “la responsabilidad del profesorado y de los niños, que se han portado de forma estupenda” como motivos de esa baja incidencia en un centro conocido por sus problemas de espacio. Esa responsabilidad será fundamental de nuevo para que el nuevo curso se desarrolle sin incidencias.

“Vamos a acoger al alumnado de forma escalonada”, adelanta Cristóbal Díaz, director de la Escuela de Arte de Almería. Es una de las medidas de prevención de contagios que se seguirán llevando a cabo en los centros educativos andaluces, junto con la distancia de seguridad entre el alumnado en las aulas, la ventilación y la utilización de mascarillas. El problema, en este y muchos otros centros, es que “las aulas son muy reducidas y la distancia de seguridad es difícil de mantener” debido a la cantidad de alumnos prevista para cada nivel.

Antonio López, profesor de Matemáticas en el IES Villa de Vícar, en La Gangosa el pasado curso, explica que, en este centro, mantener el metro y medio de distancia entre alumnos era imposible porque no había espacio suficiente dentro de cada aula. Asimismo, aunque en teoría había una mesa asignada a cada alumno, “algunas tenían dos pegatinas, con dos nombres, porque no había suficientes mesas para todos”. Y aunque las hubiera habido, añade, “no habrían cabido en el aula”.

Un asunto que preocupa a los centros es que no está claro cómo se va a implantar este año la figura del coordinador Covid. “Vamos a tener que hacerlo los directores, que es sumar una tarea bastante delicada a lo que ya tenemos”, explica Díaz. En principio, la orden de Educación indica que serán los directores, que podrán delegar en algún miembro del equipo directivo o algún otro profesor que ya fuese coordinador Covid el pasado curso. El problema es que “si no nos dan horas para liberar a un profesor para que las dedique a la coordinación Covid, nadie querrá hacerlo”, intuye el director de la Escuela de Arte. Y es que este puesto exige dedicación continua, incluso durante los fines de semana. “Han sido fundamentales en los centros”, señala Díaz.

Problemas de la semipresencialidad

Una de las formas de semipresencialidad que se implantaron el curso pasado en la Escuela de Arte, en los grupos de Bachillerato, ya que en los ciclos formativos las clases son sobre todo prácticas, fue que la mitad de la clase asistiera en el aula y la otra, por videoconferencia desde sus casas. “Era un poco caótico pero lo fuimos solucionando”, cuenta Díaz. Asimismo, existía el problema del acceso a los ordenadores. Para solucionarlo, de la Junta se recibieron unos 60 y ellos compraron tablets.

Este sistema, aunque al final funcionase, implicaba que la información había que repetirla muchas más veces que en una clase presencial y que algunos alumnos, “por sus circunstancias”, quedasen descolgados y se vieran “perjudicados”. Aunque, al final, las calificaciones han sido parecidas a las de otros años, asegura el director del centro.

La docencia sincrónica, nombre oficial de las clases que combinaban alumnos en el aula y el resto conectados desde casa, fue también el sistema elegido en el IES Villa de Vícar, aunque no se implantó hasta febrero porque hasta entonces “no teníamos el material para hacerlo, ni cámaras, ni ordenadores, ni nada”, asegura Antonio López.

La vuelta a las aulas es una buena noticia para este profesor, ya que el sistema semipresencial solo funcionó, en su centro, con los alumnos más responsables, mientras que los más conflictivos ni se conectaban y los menos trabajadores “sí se conectaban pero no les ha valido de nada”. Asimismo, asegura que “una clase presencial es más cercana, más fácil de entender, hay más participación, y ayuda a los niños de nivel intermedio, que están entre el suspenso y el aprobado, mucho más”.

En esta misma línea, José Antonio Puertas, profesor de Matemáticas en el IES Río Andarax, un centro de difícil desempeño en El Puche, señala que es “un barrio complicado” para experimentar con cosas como la semipresencialidad. “Los niños no se conectaban a las clases”, asegura. Aunque luego sí lo hacían para enviar los trabajos por la plataforma digital. “Los alumnos necesitan la presencialidad”, afirma.

Profesores de apoyo

En el IES Las Marinas, optaron por distintos tipos de semipresencialidad, solo para los niveles de Tercero y Cuarto de la ESO y Bachillerato. Además de la división de cada clase para que asistiesen al centro en días alternos, para los mayores se optó por reducir las horas de asistencia, con unos grupos yendo al IES a primera hora y hasta el recreo, y otros a partir de este.

Este modelo, asegura el jefe de estudios, “fue bastante bien”, aunque con el elegido para los niveles inferiores, el dividir el aula en días alternos, la cosa fue “un poco peor”, porque los niños tenían más difícil, a sus 14 años, concentrarse en hacer las tareas asignadas los días que no tenían que asistir al centro.

A la hora de esta vuelta a las aulas, Antonio López reivindica la figura de los profesores de apoyo Covid, que seguirán siendo fundamentales “si se quiere hacer una presencialidad total, porque hay grupos muy numerosos”, lo que impide mantener las distancias de seguridad si no se divide al grupo.

Una medida que Puertas mantendría es la de agrupar los profesores por ámbitos de conocimiento, para que cada grupo entrara en contacto con menos profesores. Un efecto de esto es que cada profesor pasó muchas más horas con el mismo grupo que lo que venía siendo habitual hasta entonces, lo que ha generado más confianza entre profesores y alumnos.

Pocos cambios en Infantil y Primaria

En Infantil y Primaria, las medidas apenas han cambiado, ya que el último curso fue presencial, salvo cuando había que confinar algún grupo por positivos de Covid. “Este años estamos como el pasado, pero con la experiencia de este”, asegura Pedro Ayala, director  del CEIP Francisco de Goya de Almería. “Los chicos se han portado muy bien, han asumido las normas” y eso facilita que se apueste por las clases presenciales.

Para los Centros de Educación Infantil y Primaria, considera también fundamentales los maestros de apoyo Covid, ya que el pasado curso “hubo centros que no tenían”, lo que dificultaba sustituir al docente que tuviera que confinarse. La falta de personal también hace muy difícil desdoblar las clases.

De momento, la Consejería de Educación y Deportes ha anunciado la contratación de 1.088 nuevos docentes para potenciar las plantillas en los centros educativos. Sobre todo, en Formación Profesional, que se lleva 772 de estas nuevas contrataciones previstas. En todo caso, cuenta Ayala, este año, el profesor o maestro que esté vacunado con las dos dosis no se confinará en caso de ser contacto de positivo o que haya un caso en el grupo al que da clase.

Sofía Deza, directora del CEIP Clara Campoamor de Huércal de Almería, reconoce que el curso pasado “empezamos con mucho miedo”. Un miedo que se fue superando según pasaban los meses, con apenas positivos. Para que todo marchase bien, destaca el papel de los profesores, “que hemos estado al pie del cañón”, así como “el heroísmo del alumnado, que se ha portado mejor que muchos adultos irresponsables que hemos visto”.  

Para la directora de este colegio, el último ha sido “un año muy difícil, pero a la vez muy enriquecedor, porque hemos sacado todos lo mejor de nosotros para conseguir la estabilidad emocional del alumnado y las familias y, a partir de ahí, el aprendizaje”. Y para este curso que ahora empieza, en el lado positivo sitúa que ya esté vacunado el personal docente; pero en el negativo, que precisamente estos alumnos son los que aun no tienen ninguna dosis. Y encara este inicio de curso con la esperanza que da la experiencia del último año y “la lección de vida” que han dado los alumnos.  

Antonio Jiménez, delegado territorial de Educación

¿Está garantizada la seguridad de alumnado y docentes con la vuelta a las clases presenciales y con qué medidas?

Nuestro objetivo prioritario es seguir garantizando la seguridad en los centros educativos, manteniendo los protocolos y las medidas que han permitido el éxito del curso escolar 20/21, reforzando la apuesta por la presencialidad. Por este motivo, el 13 de julio de 2021, se publicaron instrucciones relativas a la organización de los centros docentes y a la flexibilidad curricular para el curso 21/22. Para que los centros educativos contextualicen, en función de sus características, el documento de ‘Medidas de prevención, protección, vigilancia y promoción de salud. COVID-19. Centros y servicios educativos docentes (no universitarios) de Andalucía. Curso 21/22’  de la Consejería de Salud y Familia. Estas instrucciones permiten flexibilizar el horario lectivo de los tres primeros días para favorecer la adaptación del alumnado al desarrollo de hábitos de prevención y promoción de la salud. Además, con el fin de evitar aglomeraciones en las entradas y salidas, los centros podrán flexibilizar  hasta en una hora las entradas y salidas al centro.

Las instrucciones facilitan medidas para mantener los grupos de convivencia escolar, dictan que el uso de mascarillas seguirá siendo obligatoria dentro de las instalaciones del centro escolar y establecen que solamente en los niveles de alerta 3 o 4, los centros podrán adoptar una organización curricular flexible, con dos posibles modelos: docencia sincrónica y docencia semipresencial.

¿Están los centros preparados para cumplir las medidas de seguridad con todo el alumnado asistiendo a clase?

Ya el curso pasado fueron muchos los centros educativos que optaron por la presencialidad en todos los niveles educativos. Este curso escolar nos encontramos con una situación sanitaria distinta a la de hace un año, con la campaña de vacunación avanzando a buen ritmo y la previsión de vacunar a todo el alumnado mayor de 12 años a principios de septiembre.

No obstante y para que los centros puedan cumplir con estas medidas sanitarias se ha firmado un acuerdo con los sindicatos CSIF, ANPE y UGT para ampliar la plantilla docente con 4.600 docentes que se incorporarán a principio de curso a los centros educativos. Además, y al igual que ocurriera el curso pasado, se va a incrementar los gastos de funcionamiento de los centros, con una partida extraordinaria para gastos derivados del Covid.

¿Considera que funcionó del modelo utilizado el año pasado o la semipresencialidad y la docencia sincrónica han dificultado el aprendizaje de alumnos sin acceso y menos recursos?

El inicio del curso pasado estuvo lleno de incertidumbres, y la  semipresencialidad y docencia sincrónica ayudó a la comunidad educativa a superar ciertos miedos causados por la situación de pandemia. Para que los centros pudiesen llevar a cabo esta docencia semipresencial, la Consejería de Educación realizó una fuerte inversión. Cabe resaltar, el acuerdo con Google y Microsoft, el aumento de la plataforma Moodle, la formación a docentes y los 98.000 ordenadores que se han puesto, a lo largo del curso, a disposición de los centros educativos.Fruto de este esfuerzo, de la gran labor docente, y por supuesto del esfuerzo de nuestro alumnado, los resultados tanto académicos como de convivencia han mejorado este curso escolar.

Cabe destacar que el 95,65% de los estudiantes andaluces que se han presentado a la PEVAU ha logrado el aprobado, el mejor resultado de los últimos tres años. Dicho esto, ha quedado patente en lo que llevamos de pandemia que la labor del docente es insustituible y que con la presencialidad, conseguimos dos objetivos fundamentales: primero, garantizar la igualdad de oportunidades, porque no debemos de olvidar, que en los centros educativos es donde el alumnado puede desarrollar los procesos de enseñanza-aprendizaje en igualdad de condiciones. Y segundo, trabajar la formación integral del alumnado, es importante señalar que en los centros educativos no solamente se enseña matemáticas, lengua, inglés… sino que también se trabajan hábitos de vida saludables, convivencia, igualdad…

¿Qué medidas se están llevando a cabo para mejorar los centros educativos de nuestra provincia este curso?

El curso pasado, gracias a los proyectos de mejora de las infraestructuras de los centros educativos, más de 150 proyectos con una inversión de aproximadamente tres millones de euros salieron adelante en nuestra provincia, estos proyectos que elaboraban los centros educativos y que contaban con una cuantía máxima de 25.000 euros permitió la mejora de las instalaciones de más de 83 centros de Educación Secundaria de  Almería.

Para este curso escolar que comienza, las actuaciones van dirigidas a centros educativos que impartan Formación profesional, de este modo 44 centros almerienses realizarán actuaciones de modernización de instalaciones y dotación de equipamientos, esta iniciativa contará con un presupuesto que rondará el millón de euros. Además, ahora mismo en nuestra provincia tenemos abiertas, en distintas fases, 181 actuaciones con un importe de 138 millones de euros.

(Reportaje publicado en el número de septiembre de 2021 de la revista Foco Sur).

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